PUNTO A PUNTO RADIO (90.7 FM)

“Hay algo que no estoy listo para hacer público”: qué se sabe sobre el misterio del astronauta tras el regreso de Artemis II

El astronauta Víctor Glover generó inquietud al referirse al momento más crítico del reingreso a la Tierra. La cápsula volvió a la atmósfera a casi 40.000 km/h y soportó temperaturas superiores a los 2.000 grados.

LO QUE SE SABE HASTA EL MOMENTO Foto: PERFIL CORDOBA

Las declaraciones del astronauta estadounidense Víctor Glover encendieron la curiosidad sobre uno de los momentos más peligrosos de la misión Artemis II: el regreso a la Tierra tras el sobrevuelo lunar. “Hay algo que no estoy listo para hacer público”, afirmó al referirse al reingreso de la cápsula Orión, dejando abierta una incógnita sobre lo ocurrido durante la fase más crítica del vuelo.

El astronauta Victor Glover sobre la reentrada a la atmósfera de Artemis II 21042026

Para comprender el alcance de esas palabras, en diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM)Diego Córdova, periodista especializado en historia y tecnología espacial, explicó la complejidad del regreso desde la Luna y los riesgos que implica. “El regreso de una nave espacial es uno de los puntos más riesgosos de cualquier misión. Cuando se regresa desde la estación espacial, las naves lo hacen a casi 20.000 km por hora. Pero regresar desde la Luna implica una velocidad de casi 40.000 km por hora”, detalló.

Esa velocidad extrema genera condiciones críticas durante el ingreso a la atmósfera terrestre. “Eso produce el calentamiento del aire alrededor de la cápsula que puede llegar hasta los 2.000 grados centígrados”, explicó el especialista, y agregó que el ángulo de ingreso también resulta determinante para evitar una tragedia.

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“Tenía que ser una inclinación muy exacta, en este caso fue de -6°. Si se erraba ese ángulo podían suceder dos cosas: o salir rebotado otra vez hacia el espacio o desintegrarse”, advirtió.

Además, el especialista recordó que el escudo térmico ya había generado preocupación en la misión anterior. “En Artemis I se había observado un desgaste mayor al esperado, se habían soltado fragmentos grandes del escudo térmico, aunque la cápsula nunca perdió integridad”, explicó.

Durante el regreso de Artemis II, no obstante, se observó una imagen que generó interrogantes sobre un posible daño estructural. Al respecto, Córdova aclaró que la erosión del escudo térmico forma parte del diseño de seguridad. “Está bien que se desprenda material porque las primeras capas, al soltarse, se llevan consigo el calor y le bajan la carga térmica a la nave espacial”, señaló.

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El análisis técnico definitivo, explicó, llevará tiempo. “Es muy prematuro todavía analizarlo. Eso va a laboratorio y puede llevar semanas o incluso meses determinar la verdadera erosión”, indicó.

En ese contexto, las palabras de Glover también dejaron una reflexión sobre el riesgo humano detrás de cada misión. “No importa cuántas veces lo practiquemos, hay un momento en que todo se vuelve profundamente humano”, sostuvo el astronauta.

Para Córdova, esa frase refleja una realidad inevitable de los vuelos espaciales. “Siempre hay un porcentaje de riesgo. No existe el riesgo cero en ningún programa espacial, mucho menos en uno nuevo como Artemis”, afirmó.

Siempre hay incertidumbre, por más pequeño que sea el riesgo. Era una nave nueva, un programa nuevo, y todos hemos tenido un poco de incertidumbre en ese regreso”, concluyó.