RECLAMO VECINAL

Más de 250 firmas contra el peaje de Avenida Ejército Argentino: ahora van por un reclamo colectivo ante Llaryora

Vecinos de Córdoba y La Calera se reunieron para reclamar la eliminación de las casillas. Las adhesiones respaldarán una presentación administrativa ante el Gobernador. También pedirán pase libre para residentes y frentistas.

. Foto: CEDOC PERFIL

El frío y los pronósticos de lluvia no frenaron el reclamo. Este viernes, más de 250 vecinos se acercaron a las casillas de peaje de Avenida Ejército Argentino para firmar un pedido dirigido al gobernador Martín Llaryora y reclamar la eliminación de las plazas de cobro instaladas sobre ese corredor.

La jornada marcó un nuevo capítulo de una discusión que vecinos de Córdoba y La Calera sostienen desde hace años. Pero las firmas no representan el cierre de la protesta, sino el comienzo de una nueva etapa: las adhesiones serán utilizadas para impulsar un Reclamo Administrativo de dimensión colectiva ante el Gobierno de Córdoba. El planteo tiene un objetivo concreto: eliminar las casillas ubicadas sobre Avenida Ejército Argentino. De manera subsidiaria, los vecinos pedirán que sean relocalizadas fuera del tramo urbano.

Una avenida que funciona como calle urbana

Uno de los principales fundamentos del reclamo apunta a las características actuales del corredor. Los vecinos sostienen que se trata del único peaje de Córdoba ubicado en una zona plenamente urbana y cuestionan que miles de personas deban pagar diariamente para circular por una arteria incorporada a la vida cotidiana de la ciudad.

El planteo se apoya en que Avenida Ejército Argentino constituye la continuación funcional de Avenida Colón y reúne características propias de una avenida urbana: barrios residenciales, establecimientos educativos y comerciales, transporte público, semáforos, cruces peatonales, reductores de velocidad y accesos directos para los frentistas.

A esto se suma un argumento vinculado con el propio régimen concesional. Según los vecinos, el artículo 10 del Anexo Técnico Particular contempla expresamente las zonas urbanas y suburbanas como zonas de exclusión para la instalación de plazas de peaje. Por eso, la presentación solicitará al Gobierno provincial una evaluación técnica y jurídica de las condiciones actuales del corredor y que, a partir de ese análisis, disponga la eliminación de las casillas o, en su defecto, su relocalización.

La discusión por el pago y el pedido de pase libre

Otro de los puntos centrales del reclamo es la situación de quienes viven o desarrollan sus actividades en las inmediaciones del peaje. Los vecinos plantean una situación que consideran difícil de justificar: una misma avenida, habitantes de una misma zona y dos realidades diferentes según de qué lado de las casillas se encuentren. Mientras algunos pueden circular sin pagar, otros deben afrontar el peaje como parte de sus desplazamientos cotidianos.

Quienes sostienen el reclamo consideran que esa situación genera una desigualdad entre usuarios en condiciones similares y cuestionan, además, que el pago no se traduzca necesariamente en una ventaja diferencial al momento de transitar por el corredor.

Mientras se analiza el planteo de fondo, los vecinos pedirán una medida urgente: pase libre para residentes y frentistas directamente afectados. La movilización, además, continuará. Ante la respuesta obtenida durante la jornada, se resolvió mantener abierta la recepción de firmas para ampliar la participación y sumar adhesiones al reclamo colectivo.

La palabra ahora es del Gobierno provincial

Después de años de reclamos, los vecinos buscan que la discusión deje de estar circunscripta a la protesta y llegue formalmente al Gobierno de Córdoba, respaldada por cientos de firmas. La pregunta que plantean ya no es solamente cuánto cuesta atravesar las casillas. El eje del reclamo apunta a otra cuestión: por qué continúa funcionando un peaje en un corredor que, según sostienen, hoy reúne las características de una avenida urbana. Los vecinos aseguran que ya hicieron su parte: se movilizaron, firmaron y llevaron el planteo a las instituciones. Ahora esperan una respuesta del gobernador Martín Llaryora.