Estrategia oficial

El dólar que quiere el Gobierno: techo de $1500, intervención del Tesoro y un carry trade que resiste

Ante la presión cambiaria y la inacción del Banco Central, el Ministerio de Economía salió a marcar la cancha para sostener la bicicleta financiera y evitar el traslado a precios. Las dudas del mercado frente a un andamiaje de contención que reabre el debate sobre la verdadera autonomía de la autoridad monetaria.

Santiago Bausili, presidente del BCRA, y Luis Caputo Foto: CeDoc

El dólar quedó cerca de la barrera de los $1.500 y el Gobierno decidió trazar una línea roja. Tras dos meses de subas graduales y en una jornada de fuerte presión cambiaria donde el Banco Central decidió retirarse, el Tesoro Nacional salió a asistir: inyectó USD 145 millones en el mercado para ponerle un techo a la cotización. Una jugada que desnudó la estrategia oficial de sostener la pax cambiaria para no quebrar el equilibrio de la bicicleta financiera y evitar saltos bruscos que puedan trasladarse a precios, justo cuando el objetivo es profundizar el modelo a fondo para llegar a la inflación cero.

Aunque el vocero presidencial, Adrián Ravier, hizo ruido semanas atrás al admitir que el dólar podría escalar a los $1.800 en el corto plazo, la realidad del mercado marca otro compás. El equipo económico viene orquestando un trabajo fino de intervención indirecta. Hasta ahora, el ancla principal era la venta masiva de títulos dollar linked. Este mecanismo permite a los inversores atar sus tenencias en pesos a la devaluación oficial, lo que funciona como un seguro de cambio, absorbe demanda y le quita presión directa a la plaza cambiaria.

La muñeca oficial y la intervención indirecta

Pero la cobertura financiera no bastó y el martes pasado, el Tesoro tuvo que salir a la cancha con reservas líquidas, según confirmó días después el balance cambiario del BCRA. Un informe de la sociedad de bolsa Portfolio Personal de Inversiones (PPI) precisó que julio cerró con un dólar bajo control, revirtiendo la suba previa para terminar el mes con un alza marginal del 0,2%. El tipo de cambio oficial retrocedió 0,8% en la última semana hasta los $1.485. Si bien el debilitamiento global de la divisa estadounidense dio oxígeno (el índice DXY cayó 1,5%), la clave estuvo en la muñeca oficial para frenar un dólar que había tocado su mayor valor nominal desde la salida del cepo.

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Desde PPI calcularon que el 28 de julio, día en que se fijó el tipo de cambio del bono D31L6, la entidad monetaria se desprendió de USD 415 millones en instrumentos atados al dólar en el mercado secundario. Las ventas fueron equivalentes al 93,6% del volumen operado ese día. En esa misma jornada, el Tesoro gatilló los mencionados USD 145 millones en el mercado oficial, maniobra ya confirmada por los datos monetarios del viernes. La magnitud de la intervención silenciosa es notable: se estima que el BCRA liquidó USD 1.500 millones de dólar linked en julio, tras haber volcado unos USD 2.300 millones en junio.

Pedro Siaba Serrate, Head of Research de PPI, detalló la dinámica detrás de estas operaciones. "Justo la venta del Tesoro fue en un día muy particular, el del ajuste del dólar linked que vencía la semana pasada. Calculamos que ese mismo día el BCRA habría vendido alrededor de USd 430 millones de la D31G6, incrementando el stock de cobertura cambiaria en manos privadas", explicó el especialista.

Sobre la estrategia de fondo, el portfolio manager apuntó: "Creo que el equipo económico dejó convalidar un nivel más alto, pero limitando los saltos bruscos diarios. Ahí el objetivo me suena que está vinculado a evitar una transmisión a precios y suavizar el tema en la agenda. Tuvieron éxito en ese sentido". Respecto al futuro de esta política de intervención lateral, advirtió que "va a ser más corriente en la segunda mitad que en los meses previos".

El termómetro del carry trade y la demanda ahorrista

Este nivel de tipo de cambio, en torno a los $1.500, es el combustible exacto que mantiene encendida la maquinaria del carry trade. Con un dólar anestesiado, las tasas en pesos ofrecen retornos extraordinarios en moneda dura. Los inversores se posicionan en instrumentos en moneda local, capitalizan el rendimiento y se garantizan una ganancia neta en dólares que hoy luce con buena salud.

"El CCL apenas subió 0,2%, así que todo lo que sea en pesos con rendimiento superior, dio verde en dólares", resumió a PERFIL Nery Persichini, economista jefe de GMA Capital. El tablero de retornos de julio mostró que las operaciones de carry con el S&P Merval lideraron con una ganancia del 4,1% en dólares. Le siguieron de cerca los bonos CER (+2%), los plazos fijos UVA (+1,8%) y los títulos Duales (+1,6%). Incluso la tasa de plazos fijos mayoristas BADLAR aportó un 1,6% en moneda dura, y las Lecap un 0,9%. Mientras este esquema arroje saldo positivo, el mercado colabora con la calma cambiaria.

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La pregunta en las mesas de dinero es cuánto dura esta convergencia forzada. Federico Machado, economista de la consultora LLZ, planteó a este medio que el Gobierno considera la presión actual como transitoria, y quiere trasmitirle una señal al mercado para que “no se pase de rosca”. “La presión pasa por demanda estacional de invierno y menor liquidación de exportadores", analizó.

"Mientras pase que compran algunos dólares y devuelven una parte, lo veo bien. Sería malo si el BCRA se pusiera netamente vendedor", agregó Machado. El economista de LLZ coincidió en que no hay un impacto inmediato en precios "considerando que el oficial está al mismo precio que en octubre del año pasado", pero lanzó una advertencia hacia adelante: "Si sigue al alza es probable que se refleje en Bienes, que viene siendo el ancla de la desinflación, con un 1,4% en junio".

Mientras la macro financiera hace equilibrio sobre la tasa en pesos, la microeconomía empieza a mostrar tensiones por el lado de los ahorristas. La demanda de billetes físicos crece de manera sostenida: las compras de dólares por parte de individuos pegaron un salto del 10,4% en junio frente al mes de mayo, y es el séptimo mes con compras de divisas por encima de USD 2.000 millones, de acuerdo al Balance Cambiario publicado por el BCRA.

Esta dolarización progresiva también se lee en el plano corporativo y de grandes fondos. Según Eco Go, la tenencia de instrumentos de cobertura privada y contratos dólar linked se disparó fuerte en el último trimestre, superando niveles históricos. El mercado no suelta los pesos, pero exige un seguro de vida atado al tipo de cambio.

La paradoja de la independencia del BCRA

Todo este andamiaje de contención expone una contradicción política de cara a la segunda mitad del año. Mientras en el Congreso tendrá que debatir la instrucción impulsada por el propio oficialismo para garantizar por ley una eventual “independencia” del BCRA, con un Santiago Bausili y su directorio blindado por la necesidad de más votos en ambas Cámaras para quitarlos; la dinámica diaria del mercado muestra exactamente lo contrario. Ante la imposibilidad técnica de la autoridad monetaria, porque el esquema de bandas cambiarias acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no permite la intervención dentro de los límites de flotación libre, la estabilidad pasó a manos del titular de Economía, Luis Caputo. En los hechos, el Ministerio de Economía salió a atender el tipo de cambio cuando el BCRA no pudo intervenir y sólo le quedó retirarse.

 

AM