IEFA Latam Forum

El faltazo de Luis Caputo y el lobby por un RIGI eterno dominaron el clima de un importante foro energético

Una silla vacía en el panel de cierre y la guerra en Medio Oriente como dificultad latente entre el establishment energético. Mientras el Gobierno celebra sus anclas financieras, el gran capital advierte que las excepciones tienen fecha de caducidad.

Horacio Marin: "Nos tendrían que aplaudir por el precio de la nafta" Foto: IEFA Latam Forum

La energía es la única política de Estado real que logró atravesar los últimos gobiernos y necesita un “RIGI permanente”. Esa certeza sobrevoló cada conversación de pasillo durante la edición 2026 del IEFA Latam Forum, la jornada de networking empresario internacional en la que la atención sobre el sector del oil & gas y la minería es, año a año, más fuerte. Esta vez, en un contexto del mapa empresarial en el que el presidente Javier Milei puso de su lado a los popes de Vaca Muerta. Pero aun así, el ministro de Economía Luis Caputo pegó el faltazo, en medio de un fuerte ruido político que atraviesa a la administración libertaria.

Desde la organización del evento dejaron trascender que el funcionario avisó sobre su ausencia durante la misma tarde, a escasas horas de subir al atril. La versión chocó de frente con la postura del Palacio de Hacienda, donde voceros aseguraron que jamás habían coordinado la participación con las autoridades del IEFA, a pesar de que el nombre del ministro figuraba escrito en el programa oficial.

En la platea corporativa el desplante no generó sobresaltos. En diálogo con PERFIL, el dueño de una firma de ciberseguridad le restó importancia a la agenda oficial, argumentando que asiste al foro todos los años y que la tracción de la cuenca neuquina y el volumen de las inversiones energéticas superan cualquier otra contingencia política de turno.

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El contraste con la edición anterior fue ineludible. Un año atrás, el propio mandatario nacional había clausurado el evento anunciando el despido de 70 mil empleados del Estado. En esa misma cumbre, el exasesor y extitular de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), Demian Reidel, causaba estupor al afirmar que el problema estructural del potencial del país era que estaba “poblado por argentinos”.

Doce meses después de aquella frase, NASA avanza hacia la liquidación. Fuentes al tanto del proceso confirmaron que ya se arman los pliegos técnicos para vender el 44% del paquete accionario a un socio estratégico, operando con la expectativa de terminar el papelerío burocrático antes de fin de año.

El lobby por un RIGI permanente

Con una fuerte presencia de ejecutivos del sector hidrocarburífero y minero, el diagnóstico unánime fue que el ecosistema energético atraviesa una ventana de oportunidad crítica. Atentos al reloj de arena macroeconómico, los grandes estudios de abogados de la City aceleran el armado de las carpetas técnicas para ingresar proyectos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La fecha de vencimiento fijada para julio de 2027 encendió el lobby corporativo. Un abogado del rubro minero confió bajo reserva que el paraguas normativo funciona con éxito operativo, pero advirtió que debería ampliarse a todos los sectores de la economía y transformarse en una ley permanente para dejar de ser una excepción temporal.

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El debate en las mesas legales radica en la arquitectura de los beneficios. Actualmente, el régimen permite los giros de dividendos, otorga protección jurídica ante cambios en el esquema cambiario y garantiza fuertes excepciones impositivas a los Vehículos de Proyecto Único (VPU), pero no blinda de igual forma a sus accionistas. En el establishment reconocen que, de impulsar una ley para eternizar el régimen, ese beneficio no quedaría exento de ser incluido en un áspero debate parlamentario.

Naftas, rentabilidad y el "aplauso" de Marín

Fuera del debate legal, Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, monopolizó la atención de la jornada. En un contexto donde la escalada militar en Medio Oriente presionó con fuerza sobre los precios internacionales, el ejecutivo estatal lanzó una defensa sobre los recientes ajustes en los surtidores locales.

"Nos tienen que aplaudir de parados todos los consumidores”, exigió Marín al justificar los incrementos. Según el titular de la petrolera mayoritaria estatal, YPF mantiene el mismo margen de rentabilidad que tenía antes del conflicto bélico, asegurando que la empresa "traslada solo el impacto en los costos".

Los números del mercado global marcan el pulso de esa tensión. En el último mes, el crudo Brent —la referencia internacional que utiliza la Argentina— saltó bruscamente de los USD 68 a la zona de los USD 100, arrastrado por las restricciones de navegabilidad en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Como reflejo de este shock, la nafta y el gasoil acumularon un aumento aproximado del 7% en las estaciones de servicio domésticas. Sin embargo, ante la consulta directa de PERFIL, el CEO de YPF evitó precisar y desglosar cuál es el impacto real en la estructura de costos operativos que buscó explicar en el panel.

La inflación mayorista y el gasoil para la cosecha

Aunque Marín definió al conflicto bélico como un evento transitorio, en el mercado energético local persisten mayores dudas que certezas, especialmente por el impacto de los combustibles en la principal fuente de divisas del Banco Central. El agronegocio espera una cosecha gruesa récord, una logística que exigirá un movimiento mayúsculo de camiones dependientes de gasoil importado, cuyo precio futuro es hoy una gran incógnita.

Si suben los combustibles, el resultado es un traslado a toda la cadena de consumo. El precio de la energía sigue siendo una amenaza latente para el sendero de desinflación que busca mostrar el Gobierno, pero que encadena ocho meses consecutivos de subas. Mientras se desarrollaba el foro, el INDEC dio a conocer que la inflación mayorista de febrero se ubicó en el 1%. Ante el dato que marca una desaceleración, Felipe Núñez, uno de los principales asesores del Ministerio de Economía, salió rápidamente a precisar que la cifra exacta fue del 0,979%, recordando en sus redes que Milei había prometido que la inflación llegaría a cero antes de agosto.

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Una agenda enfocada en la fragmentación global

El programa del IEFA Latam Forum 2026, desarrollado a lo largo de dos jornadas en el hotel de Retiro, exhibió un fuerte peso institucional que dejó aún más en evidencia el faltazo de Caputo. Tras la apertura a cargo del canciller Pablo Quirno, el debate plenario abordó el rol de América Latina en un orden comercial fragmentado, con la participación de figuras internacionales como Brian Tobin (BMO Financial Group), Francisco Rosemberg (BlackRock) y William F. Maloney, economista jefe del Banco Mundial.

La discusión sobre el suministro de minerales críticos y la resiliencia industrial reunió a Matias Bendersky (BID) y a Brent Bergeron (Pan American Silver), compartiendo panel con el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. En paralelo, el debate sobre el cobre a gran escala y el desarrollo del proyecto Vicuña estuvo encabezado por Jack Lundin (Lundin Mining) y el mandatario de San Juan, Marcelo Orrego.

El potencial de Vaca Muerta tuvo su bloque específico, donde Ricardo Markous (Tecpetrol) y Pablo Bizzotto (Phoenix Global Resources) analizaron las necesidades de infraestructura del shale argentino junto a los gobernadores patagónicos Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro). El cierre, previo a la cancelación oficial, incluyó análisis sobre la transición en energías renovables con ejecutivos de YPF Luz e IMPSA, y un panel de geopolítica y guerras comerciales que contó con el exasesor estadounidense Steve Cortes. Un despliegue de capital global que debatió el futuro productivo del país, pero que se quedó sin escuchar la hoja de ruta del ministro de Economía.

 

AM/ML