Chimentos de un doble festejo diplomático: día patrio de Estados Unidos y agasajo a Javier Milei
El embajador Peter Lamelas abrió la residencia con detalles pensados para agasajar a su invitado principal: Milei. Un cuadro del Presidente pintado por una rusa que también retrata a Trump, un living vip, y hasta show fugaz de Fátima Flórez.
En el festejo por los 250 años de la independencia de Estados Unidos, Diego Santilli tuvo su debut como cuarto jefe de gabinete de Javier Milei. A su vez, Manuel Adorni enfrentó la primera consecuencia social de su eyección de La Casa Rosada: no fue sumado a la troupe de funcionarios que luego de aplaudir a Santilli en el Salón Blanco, siguieron a Javier y Karina Milei a la embajada de Estados Unidos.
Debut social como jefe de Gabinete: Diego Santilli fue al festejo con Martín Menem (izq.) y recibió muchos saludos (der.)
Allí, el embajador Peter Lamelas organizó un festejo que –se percibió– tenía dos objetivos, el protocolar por el aniversario de su país, y uno más personal, agasajar a “mi amigo Javier Milei”. Y eso se notó desde el ingreso al Palacio Bosch, residencia de los diplomáticos norteamericanos.
¿Quién es el empresario de Las Vegas dueño del teatro donde actuó Fátima Flórez?
También la presencia de casi todo el Gobierno nacional en el festejo norteamericano dejó en claro lo que describen a todo nuevo diplomático sus pares extranjeros como cuadro de situación en Argentina: para Milei la prioridad son dos embajadas: Estados Unidos e Israel, el resto –como diría Moria Casán– “es decorado”.
Juan Neuss (ctro.) con su esposa Connie Uriarte, y el séquito de Santiago Caputo; último a la derecha, Agustín Romo.
Milei en la colección privada de Lamelas
En este armado del festejo cuya fecha se definió teniendo en cuenta la agenda de Milei, pasado un panel gigante con una imagen de Hollywood y actores –en vivo–representando a personajes famosos y reporteros gráficos vestidos como en los años cincuenta, no había imagen o referencia visible alguna a George Washington –el padre de la patria norteamericana–, sino dos retratos de Javier Milei y de Donald Trump que son de la colección personal de Peter Lamelas.
Peter Lamelas en una Harley Davidson única en Argentina, modelo Liberty Edition 250. Al día siguiente, su flamante dueño (emoji) la pasó a buscar por la residencia del embajador.
Estos dos cuadros fueron pintados por Elena Ruseva –alias Magalangelo–, “una residente permanente legal originaria de la Moldavia soviética que emigró a Estados Unidos en 2012” ,como la describió el medio sensacionalista The New York, en 2021, “ y cuando no está pintando a políticos y presidentes, se gana la vida creando retratos kitsch por encargo, de animales con papada prominente, a menudo fumando un puro”.
¿A qué músico famoso norteamericano quería traer Peter Lamelas para que cante con Milei?
Con aspecto de “una rubia de Mar-A-Lago” a Elena Ruseva la podaron la “pintora trumpista” por la cantidad de cuadros que le dedicó al presidente norteamericano, una cocarda que ella lleva con orgullo porque, al parecer, es redituable. Ha vendido cuadros de Trump en hasta cuatro mil dólares.
Buenos muchachos: Juan Bautista Mahiques , ministro de Justicia, y Cristian Ritondo. La rubia: la polémica Clara Muzzio.
Los dos retratos de Elena Ruseva que Peter Lamelas colocó en el hall de la embajada se llaman Fight!Fight! Fight!, el de Trump ; el de Milei, Free Argentina. Y por éste último, el rumor es que el embajador habría pagado unos diez mil dólares y que su intención era sortearlo entre fans mileístas cuando termine su misión diplomática en Argentina.
Hasta Terminator querría una igual
Frente a los retratos de Trump y Miei se instaló un Harley Davidson que hasta Terminator a la que solo le falta Arnold Schwarzenegger vestido como Terminator. Esa moto es una Street Glide de edición limitada, que dicha firma bautizó Liberty Edition 250 para acompañar el aniversario de la independencia de Estados Unidos. Y es la única que se envió a Argentina. Peter Lamelas posó a bordo de la Harley que veinticuatro horas más retiró su flamante dueño, un argentino coleccionista que pagó por la misma sesenta y ocho mil dólares.
(De izq. a der.) Jorge Macri, Agustín Romo, Santiago Caputo, Cristian Ritondo.
El reemplazo de Creedence Clearwater Revival
El resto de las detalles pensados por Peter Lamelas para agasajar al Presidente pudieron verse la elección de una soprano para interpretar el Himno Nacional (argentino) en “modo lírico”, y aunque el embajador no pudo traer a John Fogerty –ex líder de Creedence Clearwater Revival– para hacerlo cantar con Javier Milei, sí subió a escena a los Jefferson Starship –ex Jefferson Airplane–, banda norteamericana que tuvo su apogeo desde mediados de los setenta a mediados de los ochenta.
El embajador Peter Lamelas con uno de los integrantes de la banda Jefferson Starship.
A la actuación de los Jefferson Starship, seguida con atención de rockero por los hermanos Bertie y Joaquín Benegas Lynch, la siguió una reversión de YMCA por unos Village People locales acompañados por los actores en la piel de Marilyn Monroe , Elvis Presley y otros, y para sorpresa de los que quedaron al lado atentos al escenario, apareció Fátima Florez en versión Liza Minelli. En la previa, ella estuvo en el vip que Lamelas armó para Milei y al que muchos hubieran pagado lo que sea por ingresar. El cierre estuvo a cargo de jóvenes uniformados que interpretaron clásicos del rock.
La previa de la actuación de Fátima Flórez, una recreación de Village People con su hit más famoso YMCA.
Demasiada intensidad
Hubo un detalle que sorprendió teniendo en cuenta la aversión que Milei le tiene a la iluminación plena cuando sube a un escenario. Cuando Lamelas presentó al Presidente a los invitados, de lo potente que era, la luz parecía como la de los interrogatorios policiales que se ven en series y películas. Pasada esa situación, en un discurso que no necesito ni leer, el anfitrión dejó bien claro su afecto personal por Milei e insistió que es el momento de invertir.
Peter Lamelas lleva a Milei al VIP que le preparó al costado del escenario.
America First, reversionado
La historia de Estados Unidos respecto de su accionar en América Latina, la reversión del “America First”, que dijo Peter Lamelas en su discurso generó sonrisas. El presente trumpista sigue la línea histórica. “America First”, no significa ‘Estados Unidos primero’ ni ‘Estados Unidos solo’. Unidos con nuestros socios, venimos con la convicción de que, cuando dos naciones libres como los Estados Unidos y la Argentina trabajan juntas, todo es posible”, explicó Lamelas.
El embajador Peter Lamelas con los actores que animaron el festejo por los 250 años de la independencia de Estados Unidos.
"Aplausómetro" festivo
Si los aplausos se midieran en decibeles, los tres que hubieron durante la noche estuvieron por debajo del mínimo esperado. El que recibió el video de Trump, fue tibio; y los dos que siguieron –la presentación de Milei en el escenario y el discurso de Lamelas– fueron diplomáticos. Ni el personal tuitero presidencial o los empresarios que se acercaron para fotografiarse con Milei, activaron siquiera un ¡Viva!.
Apasionada charla entre el camarógrafo personal de Milei, Santiago Oría (de sobretodo), y el tuitero libertario y legislador bonaerense, Agustín Romo.
Después de Milei, "el poder" fue él
Sin Javier y Karina Milei en la embajada, el protagonismo recayó en el funcionario sin cargo pero con millonario presupuesto, Santiago Caputo. Por todos los motivos que llevan a buscar un saludo con un tipo con poder, el listado de los invitados que se acercaron a Caputo fueron casi tantos como la que pujaron por un sonrisa cara a cara con Milei. Y hasta Peter Lamelas lo incluyó en el Vip –ya sin los Milei– y no paró de presentarle gente con las que incluso posó. Finalmente lo acompañó hasta la salida y le hizo para frente a los retratos pintados de Trump y Milei para contarle detalles de esos cuadros de la “pintora trumpista”.
Los invitados de siempre
Aunque el Poder Judicial es de los tres poderos nacionales el más desprestigiado en todas las encuestas, tiene la virtud de ser la única “monarquía” argentina, sin cetro ni capa de armiño pero con “coronitas”. En los festejos que la embajada de Estados Unidos hace por su día patrio, muchos de ellos tienen asistencia perfecta; este 2026 no fue la excepción.
(De izq. a der) El rincón judicial del festejo: María Eugenia Capuchetti, Juan B.Mahiques, Daniel Petrone, Julián Ercolini, y Carlos Stornelli.
Como dos arcos de fútbol ocuparon el salón se suelen ubicarse la mayoría de ellos, ese grupo de alto perfil mediático se ubicó en un sector más visible. Allí estuvieron un muy solicitado de abrazos el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, Julián Ercolini, Carlos Stornelli, Daniel Petrone, María Eugenia Capuchetti, Mariano Llorens, entre otros. A distancia de esa zona, y con discreto perfil, el juez Sebastián Casanello.
De Miami a Buenos Aires
En el sector ocupado por los judiciales, estaban también Natalia Denegri y su marido Daniel Rodríguez. La mayor parte del tiempo, el matrimonio estuvo codo a codo con el fiscal Carlos Stornelli y su mujer Florencia Antonini Mondet, y por momentos con el empresario Mario Montoto y el embajador de Israel Eyal Sela. Denegri dijo a PERFIL que venía a la Argentina para abrir tres restaurantes Baires Grill en Argentina: Puerto Madero, Costanera Norte, y Nordelta. En Miami, ella y su marido tienen diez Baires Grill.
(De izq. a der.) Carlos Stornelli y su mujer Florencia Antonini Mondet, el embajador israelí Eyal Sela, Natalia Denegri, y Mario Montoto.
Empresario con cortejo
Juan Neuss es el empresario argentino que será un símbolo de esta época, no por el crecimiento ostensible que él y su hermano Patricio están logrando con el gobierno de Milei. De sus pares es de lo que también fue más buscado y tanto él como su mujer Connie Uriarte tuvieron siempre cerca personajes con cargo estatal y volátiles en X como, por ejemplo, Juan Pablo Carreira –alías Juan Doe–, o Agustín Romo quien, cuando ya quedaba poco para el fin de la fiesta, quería convencer a Santiago Oría de darle “tres personas para salir a militar más”.
Dos tuiteros libertarios que renegaban del Estado y hoy viven de él: Agustín Romo (izq.) y Juan Pablo Carreira alias Juan Doe (der.).
Fin de fiesta
El living que se armó para Peter Lamelas y sus íntimos en la previa de fin del festejo.
Mientras parte del personal de la embajada y algunos pocos invitados bailaban en una fracción de la pista montada en un carpa más grande que las de festejos anteriores, en el extremo opuesto, Peter Lamelas se armó un living que compartió con no más de diez personas entre los que estaban su mujer Stephanie Lamelas, Lou Rinaldi –embajador de Estados Unidos en Uruguay–,y Erika Roman, una pintoresca funcionaria del JP Morgan.
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