Medio Oriente

A tres años de los ataques de Hamás del 7 de octubre, Israel hace el duelo sin rehenes y se agrava la crisis humanitaria en Gaza

Netanyahu enfrenta acusaciones mientras aumenta la violencia de los colonos israelíes en Cisjordania y la ONU denuncia un genocidio en Gaza. El conflicto se extendió hacia el Líbano e Irán, en una escalada regional.

Conmemoraciones del ataque del 7 de octubre en Israel Foto: AFP

A tres años del ataque de Hamás en el sur de Israel, donde 1.200 personas murieron y 251 fueron secuestradas, las conmemoraciones presentan un cambio central: es la primera vez que se celebran con todos los rehenes liberados. Tras años de negociaciones, en octubre de 2025 Hamás liberó a los últimos rehenes vivos y entregó los restos de los fallecidos. Esto trajo un alivio que convive con fuertes reclamos al gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu por los fallos de seguridad que permitieron la tragedia.

Como saldo del conflicto, la región se encuentra en medio de una reconfiguración estructural de sus frentes armados, que transformó un conflicto localizado en una confrontación multidireccional. 

Memorial de las víctimas de los ataques de Hamas el 7 de octubre de 2023.

La ofensiva militar israelí desatada a partir de los ataques parece no tener fin. El Ministerio de Salud de la Franja de Gaza registra más de 74.000 muertes desde el inicio del conflicto, sin diferenciar entre civiles y militares. A pesar de la vigencia de un cese al fuego que rige desde octubre de 2025, la situación es cada vez peor, a tal punto que las Naciones Unidas denunciaron un genocidio.

Cómo fueron los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023

Las milicias palestinas atacaron simultáneamente por tierra, aire y mar. A las 6.30 lanzaron más de 2.200 cohetes, lo que saturó las defensas aéreas de Israel. En la costa hubo asaltos con lanchas motorizadas y parapentes.

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Al mismo tiempo, unos 6.000 combatientes armados con excavadoras y explosivos abrieron más de cien boquetes a lo largo de la valla fronteriza. Así entraron a más de veinte comunidades agrícolas o kibutz donde protagonizaron ataques cuerpo a cuerpo, y avanzaron hacia bases militares de la zona. Con fusiles de asalto, granadas y lanzacohetes, sorprendieron a miles de jóvenes en el festival de música electrónica Nova, donde mataron a 364 asistentes.

Con los rehenes ya en casa, Israel lidia con el trauma social 

El regreso de todos los secuestrados cerró una etapa de angustia, pero abrió otra enfocada en la salud mental. Los testimonios de los liberados detallaron el horror del encierro, como el caso de Elkana Bohbot, quien pasó más de dos años a 50 metros bajo tierra en los túneles de Gaza, con poca comida y casi sin luz. 

Los informes médicos locales indican que más de un tercio de los habitantes del país arrastra síntomas de trastornos psiquiátricos debido a los ataques. Hoy los predios donde se hicieron las masacres, como el descampado del festival Nova, están llenos de carteles con las caras de las víctimas y funcionan como espacios de contención comunitaria.

Los cuestionamientos sobre el 7 de octubre pesan sobre el futuro político de Netanyahu

Ante las próximas elecciones parlamentarias del 27 de octubre, la campaña gira en torno a la responsabilidad del Gobierno en el ataque de Hamás. Amplios sectores de la oposición y de la opinión pública acusan a Netanyahu de negligencia por no haber previsto la incursión armada. En septiembre pasado, el diario Haaretz aseguró que Netanyahu habría ignorado una advertencia de los Emiratos Árabes Unidos.  Esta denuncia debilitó el liderazgo de un primer ministro que acumula 19 años en el poder, y se volvió el epicentro de la campaña.

El conflicto político se reavivó ante la negativa oficial a crear una comisión independiente que evalúe el desempeño del ejército y los fallos de seguridad. Según las encuestas locales, el 75% de los israelíes exige esta investigación judicial, a la que el mandatario se opone de manera sistemática. Como respuesta al desgaste político, Netanyahu inició demandas contra los diarios israelíes que revelaron que supuestamente ignoró alertas previas enviadas desde el exterior antes del ataque. La decisión oficial de realizar actos recordatorios dos días antes del aniversario formal profundizó las divisiones internas.

La devastación de Gaza y la expansión israelí en Cisjordania desarticulan el territorio palestino

En estos tres años, la situación de los ciudadanos palestinos no hizo más que empeorar. A pesar de la tregua firmada en octubre de 2025, las incursiones militares israelíes continuaron sobre objetivos puntuales y causaron más de 1.140 muertes en Gaza, lo que elevó el total acumulado de víctimas fatales por encima de las 74.000. Las comisiones independientes de las Naciones Unidas calificaron la campaña militar en Gaza como un genocidio, basándose en la destrucción sistemática del territorio y en informes que denuncian ataques deliberados contra civiles.

La crisis humanitaria de Gaza se agrava cada día más.

El bloqueo de Israel restringe al extremo la llegada de alimentos, medicamentos y suministros sanitarios básicos, lo que agrava la crisis humanitaria con hambruna y epidemias difíciles de controlar. Esto profundizó la confrontación diplomática del gobierno israelí con las Naciones Unidas y con decenas de países que exigen el reconocimiento y la protección del Estado palestino.

Con su territorio destruido por los ataques israelíes, la población de la Franja de Gaza depende cada vez más de la ayuda internacional para subsistir.

Al mismo tiempo, el gobierno de Netanyahu aprobó niveles récord de financiamiento oficial para expandir los asentamientos israelíes en Cisjordania. En este segundo frente, los ataques de colonos radicales armados y los choques con las fuerzas de seguridad provocaron la muerte de más de 1.100 palestinos y forzaron el desplazamiento de comunidades rurales enteras, que vieron cómo los israelíes quemaban sus casas, sus cultivos y su ganado.

Las hostilidades con Irán, Líbano y Yemen consolidan una guerra sin fronteras

Tres años después de los ataques que enlutaron a Israel, el panorama de la región es sombrío: el histórico conflicto por el territorio de Palestina, lejos de solucionarse, parece haberse multiplicado. La confrontación superó las fronteras de la Franja de Gaza para transformarse en una disputa abierta entre el ejército israelí y el llamado Eje de la Resistencia. Esta alianza de milicias cuenta con el respaldo financiero y militar del gobierno de Irán y arrastró a varios países de Medio Oriente a una dinámica de ataques cruzados.

El "frente norte" es uno de los puntos más activos, debido a los choques diarios contra la milicia chiíta Hezbolá en el Líbano. Israel mantiene presencia de tropas terrestres y operaciones de bombardeo en el sur de ese territorio, lo que obligó al desplazamiento de miles de civiles en ambos lados de la frontera. La mediación internacional no logra frenar el lanzamiento de cohetes.

Fuerzas hutíes atacaron Arabia Saudita y sumaron otro foco de tensión en Medio Oriente

A este escenario se suma la intervención de los rebeldes hutíes desde Yemen, que usan misiles de largo alcance y drones para atacar buques comerciales en el mar Rojo y objetivos en ciudades de Israel. Estas operaciones marítimas afectaron las rutas del comercio internacional y provocaron la intervención armada de escuadrones de los Estados Unidos y de países europeos.

La tensión central de este mapa radica en el choque directo entre Israel e Irán, que dejaron atrás la guerra encubierta para pasar a la acción directa espoleada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Teherán justifica su accionar como una respuesta a los asesinatos de líderes aliados, mientras que las autoridades israelíes advierten sobre represalias peores. A tres años de los ataques, la tensión continúa escalando.

 

MB/LT