+Perfil

RDC: qué provocó la caída de Google Cloud y qué servicios quedaron afectados en Europa

En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el periodista Marcelo Molina explicó el alcance de la caída de Google Cloud en su región europea, que se extendió durante 7 horas y 52 minutos y afectó servicios en Reino Unido, Alemania, España y Francia.

Signage outside Google's Bay View campus in Mountain View, California. Foto:

La caída de la infraestructura de Google Cloud en la región europea afectó a múltiples servicios esenciales y reavivó las dudas sobre la vulnerabilidad de los sistemas digitales. El incidente, que se extendió durante 7 horas y 52 minutos, impactó especialmente en el Reino Unido, Alemania, España y Francia, según explicó el periodista Marcelo Molina.

En diálogo con Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Molina detalló que el problema comenzó alrededor de las 11 y tuvo su origen, según la explicación oficial de Google citada durante la entrevista, en una incidencia eléctrica que afectó a la infraestructura de Google Cloud en Londres, región identificada como Europa West 2.

Qué servicios fueron afectados por la caída de Google Cloud en Europa

“Eso afectó principalmente a servicios digitales de muchas empresas y dejó fuera de servicio al menos a 38 servicios internos del Google Cloud, incluyendo los sistemas de almacenamiento, redes y bases de datos”, detalló Molina.

El especialista precisó que la interrupción comprometió componentes de almacenamiento, procesamiento y redes, con consecuencias para numerosas compañías que dependen de esa infraestructura para operar.

Entre los sectores más perjudicados estuvieron los servicios financieros y la banca digital. Se registraron desconexiones de bases de datos y microservicios, dificultades para realizar pagos con tarjetas físicas y digitales, inconvenientes para retirar dinero de cajeros automáticos y fallas en aplicaciones bancarias.

“Hubo caídas totales y parciales en muchas apps de banco”, señaló Molina, quien mencionó a Revolut, además de incidencias en otras entidades y aplicaciones financieras europeas.

El impacto también alcanzó a las empresas de comercio electrónico y logística. Los sistemas de seguimiento de paquetes, la geolocalización y la trazabilidad de envíos experimentaron interrupciones. A esto se sumaron problemas en páginas web, plataformas de televisión, servicios de seguridad informática y operadoras de telecomunicaciones.

Incluso los sistemas judiciales de Inglaterra y Gales reportaron dificultades para realizar audiencias a distancia, lo que evidenció el alcance del incidente más allá del ámbito comercial.

¿Falla eléctrica o ataque híbrido? Las dudas sobre la infraestructura digital

Aunque Google atribuyó el episodio a un problema energético, la magnitud y duración de la caída despertaron especulaciones sobre un posible ataque híbrido. Molina aclaró que no había confirmación de esa hipótesis y que la empresa había señalado una falla técnica mientras sus ingenieros trabajaban para restablecer los servicios.

“Lo que llama la atención es que un corte de energía, un problema eléctrico haya generado esto”, observó. Y agregó que, en empresas de esta dimensión, se espera la existencia de sistemas redundantes capaces de evitar interrupciones generalizadas.

El episodio también puso de relieve hasta qué punto las actividades cotidianas dependen de proveedores tecnológicos globales. Según Molina, la posibilidad de un colapso de mayor escala plantea interrogantes sobre el funcionamiento de servicios esenciales.

“Pero imaginate esto en un nivel más grande, en un colapso más grande, lo que puede llegar a generar”, advirtió.

El especialista relacionó estas preocupaciones con otros incidentes recientes que afectaron infraestructuras y sistemas de refrigeración en Francia, aunque sin establecer una conexión comprobada entre esos hechos y la caída de Google Cloud.

Finalmente, planteó una reflexión sobre la seguridad tecnológica y la dificultad de determinar el origen de posibles ataques contra grandes compañías.

“Y obviamente es muy difícil que una empresa como Google te admita una falla si fue un ataque. Es muy difícil que lo pueda admitir”, sostuvo Molina, antes de concluir: “Si ya pueden atacar a Google, estamos todos en problemas”.