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En Ronda de Corresponsales advirtieron que la crisis migratoria en Ceuta se convirtió en una emergencia humanitaria

El periodista Marcelo Molina analizó desde España la situación de Ceuta y sus derivaciones judiciales, migratorias y geopolíticas, en diálogo con Ronda de Corresponsales (RDC).

Ceuta, España Foto: Cedoc

La situación en Ceuta continúa bajo investigación judicial mientras la ciudad española enfrenta una creciente presión vinculada con la llegada de migrantes. La Audiencia Nacional asumió la investigación penal sobre los hechos y ya estableció cuatro delitos que serán instrumentados.

En la Ronda de Corresponsales (RDC) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el periodista Marcelo Molina analizó el avance de la causa y el impacto de la crisis migratoria en Ceuta. La investigación contempla delitos vinculados con la paz y la independencia del Estado, los derechos de ciudadanos extranjeros, homicidios imprudentes y una posible asociación u organización criminal.

La investigación judicial sobre la crisis en Ceuta

Marcelo Molina explicó que la Audiencia Nacional asumió la investigación penal y destacó que “hoy ya tiene cuatro delitos penales concretos que se van a instrumentar”.

Para Molina, la resolución judicial considera que “se ha evidenciado una clara e indudable gestión favorecedora del proceso desde el reino de Marruecos” y que “la finalidad migratoria operaba solo como una cobertura formal, o sea, como una pantalla”.

Ceuta, al límite por la crisis migratoria

La situación en las calles y playas continúa generando preocupación. “Las playas y las calles tienen cada vez más gente”, señaló Marcelo Molina, quien relató que muchas personas podrían estar descendiendo de zonas montañosas donde permanecieron ocultas durante días.

Según las estimaciones que mencionó, “algunas cifras de ONG hablan de 20.000 personas”. Y describió las consecuencias sobre los servicios básicos: “No alcanzan las raciones de comida, no alcanzan los organismos de seguridad para contener a todo eso y sobre todo el gran problema son las noches”.

Ante esta situación, el gobierno comenzó a construir un campamento en una zona portuaria con capacidad inicial para entre 2.000 y 3.000 personas. Sin embargo, Molina advirtió sobre los riesgos de instalarlo allí, debido a la cercanía con los ferries y con infraestructura estratégica.

El corazón de Ceuta es el puerto”, explicó, y enumeró entre sus instalaciones los reservorios de combustible, la infraestructura energética y la planta potabilizadora. “Si llega a haber un conflicto ahí, llega a haber un enfrentamiento, llega a haber algo, es muy peligroso”, sostuvo.

Propaganda, seguridad y tensión con Marruecos

Marcelo Molina también señaló la circulación de mensajes en redes sociales que promueven la denominada liberación de Ceuta y Melilla. “Indudablemente la campaña psicológica, la propaganda sigue”, afirmó.

A esto se suma una creciente preocupación entre los habitantes. “Es como una presión que cada día se pone peor”, describió Molina, quien calificó como “realmente impactante” la situación.

El periodista sostuvo que la magnitud del fenómeno ya excede una crisis migratoria: “Hay indudablemente una crisis sanitaria, una crisis que ya no es migratoria, es una crisis humanitaria”.

Sobre la respuesta española, Molina señaló que la repatriación debe realizarse dentro del marco legal y puede demandar meses. Mientras tanto, cuestionó la falta de información precisa: “Al día de hoy, mañana van a ser 40 días, se sigue sin saber cuánta gente hay y quiénes son”.

Y resumió la dimensión del problema con una advertencia: “Se les está yendo de las manos”.