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RDC: Cataluña y el País Vasco profundizan la tensión independentista y desafían al Gobierno de España

En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, analizaron las nuevas tensiones independentistas en España y las similitudes con los conflictos territoriales que atraviesan otros países europeos.

España Foto: Captura

Los movimientos independentistas volvieron a quedar en el centro de la escena en España, especialmente en Cataluña y el País Vasco. El corresponsal de España Marcelo Molina explicó en Ronda de Corresponsales, por +Perfil que estos sectores mantienen una identidad diferenciada y describió los recientes episodios de tensión registrados en ambas regiones.

Uno de los hechos ocurrió durante el partido entre Barcelona y Elche en Valencia, cuando un grupo numeroso de hinchas exhibió banderas independentistas. Molina relató que la Policía Nacional retiró las banderas y que luego se produjeron agresiones, incidentes y detenciones, lo que derivó en un pedido de investigación sobre el accionar de las fuerzas de seguridad.

Los incidentes que volvieron a exponer la tensión independentista

Según Marcelo Molina, el episodio tuvo una consecuencia política porque la investigación fue impulsada a pedido de Junts, el principal partido independentista de España y uno de los espacios cuyo respaldo resulta clave para el Gobierno de Pedro Sánchez.

El corresponsal también describió lo ocurrido en el País Vasco, donde los jugadores del Atlético de Bilbao fueron recibidos con insultos y silbidos durante la presentación de los campeones del mundo. Molina señaló que el rechazo a los símbolos españoles también había quedado expuesto después del triunfo de España en el Mundial, con denuncias de agresiones en Bilbao y San Sebastián.

En ese contexto, Molina explicó que la relación entre el independentismo y la política nacional también se refleja en el Congreso. Según detalló, Junts cuenta con siete diputados cuyo respaldo resulta determinante para el Gobierno, mientras que el PNV y Bildu también tienen peso dentro del escenario parlamentario.

El corresponsal de España sostuvo además que la cuestión independentista está fuertemente arraigada en determinados sectores de Cataluña y el País Vasco. En su descripción del fenómeno, remarcó que no se trata simplemente de una identidad regional, sino de sectores que directamente no se sienten españoles.

Molina también recordó que después del triunfo de España en el Mundial hubo grupos independentistas vascos que, según denuncias mencionadas durante el segmento, utilizaron porras y gas pimienta contra personas que celebraban o llevaban la camiseta de la selección española.

El independentismo también atraviesa al Reino Unido

El corresponsal de Reino Unido, Enrique Zattara, amplió el análisis y advirtió que el problema territorial no es exclusivo de España. “Esto es normal en casi todos los países europeos”, sostuvo, antes de describir la situación particular de las distintas naciones que integran el Reino Unido.

Zattara destacó especialmente el caso de Escocia, donde el independentismo mantiene una fuerte presencia y estuvo cerca de imponerse en un referéndum. También señaló que en Gales ganó las elecciones el partido local y que en Irlanda del Norte existen sectores que buscan una reunificación con el resto de la isla de Irlanda.

El corresponsal también mencionó los casos de Bélgica e Italia y sostuvo que prácticamente todos los países del centro de Europa tienen problemas relacionados con movimientos independentistas o autonomistas. En el caso británico, remarcó además que cada una de las naciones cuenta con su propio gobierno, dentro de la estructura política del Reino Unido.

Quebec y el cambio del eje nacionalista en Canadá

El conductor Jorge Elías llevó la comparación fuera de Europa y planteó el caso de Quebec, una región que históricamente tuvo movimientos a favor de la independencia de Canadá y realizó referéndums sobre esa cuestión.

Elías señaló que el conflicto comercial con Estados Unidos y las políticas impulsadas por Donald Trump modificaron el eje de la discusión. Según su planteo, frente a Washington ganó fuerza una identidad nacional canadiense que desplazó parcialmente el protagonismo del reclamo independentista.