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RDC: Donald Trump prepara una recepción con honores excepcionales para Xi Jinping en Washington

En Ronda de Corresponsales (RDC), Norman Powell explicó los detalles de la visita de Estado de Xi Jinping a Washington, la recepción preparada por Donald Trump y una agenda marcada por el comercio, la inteligencia artificial, Irán y Taiwán.

Xi Jinping y Donald Trump acercaron posiciones en Beijing. Foto: AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prepara una recepción de alto nivel para el mandatario chino Xi Jinping, quien realiza una visita de Estado a Washington. La agenda de la cumbre incluye comercio, inteligencia artificial, Irán y Taiwán, en un encuentro que busca abordar varios de los principales puntos de tensión entre las dos potencias.

En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el corresponsal de Estados Unidos Norman Powell explicó los detalles de la recepción y señaló que Trump decidió recibir personalmente a Xi en el aeropuerto, un gesto protocolar poco habitual. La visita se extenderá durante tres días y tendrá una agenda marcada por cuestiones comerciales, tecnológicas y geopolíticas.

Una recepción con honores excepcionales

Xi Jinping llegó a Estados Unidos para una visita de Estado que incluye una recepción formal en la Casa Blanca. Trump y la primera dama, Melania Trump, tienen previsto encabezar una ceremonia con honores militares y una cena de Estado.

Powell señaló que la recepción tendrá una dimensión especialmente protocolar. "Trump quiere halagar a Xi Jinping con los mejores honores posibles", sostuvo el corresponsal al describir la preparación del encuentro.

Como parte de ese gesto, Trump recibió personalmente a Xi en Joint Base Andrews tras su llegada a Washington. La ceremonia oficial en la Casa Blanca está prevista para el jueves 24 de septiembre y contará con cientos de integrantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses.

Comercio e inteligencia artificial, en el centro de la agenda

La primera reunión de trabajo entre ambos mandatarios tendrá entre sus principales ejes el comercio bilateral y la inteligencia artificial. Las conversaciones también abarcarán cuestiones relacionadas con Irán y Taiwán, además de otros asuntos de la relación entre Washington y Beijing.

"Los temas a tratar incluyen, por ejemplo, lógicamente a la cabeza, el tema comercio, la inteligencia artificial, el gran tema de la actualidad, la guerra contra Irán, la situación de Taiwán", enumeró Powell.

La agenda económica llega en un momento en que ambos países buscan administrar sus diferencias comerciales y mantener la estabilidad de una relación atravesada por disputas arancelarias, tecnológicas y estratégicas. La posible continuidad de la tregua comercial también forma parte de las cuestiones que siguen de cerca los mercados.

Las diferencias dentro del Partido Republicano

La recepción prevista para Xi también generó cuestionamientos dentro de Estados Unidos. Powell señaló que algunos legisladores, incluidos republicanos, no comparten el nivel de acercamiento protocolar que Trump decidió otorgarle al mandatario chino.

El corresponsal sostuvo que esos sectores consideran a China un competidor estratégico y cuestionan una bienvenida que interpretan como demasiado cordial. "Muchos legisladores, inclusive republicanos, no están muy entusiasmados con darle una bienvenida tan calurosa a un oponente tan grande como es China", explicó.

El debate refleja la tensión entre la búsqueda de acuerdos concretos con Beijing y las posiciones más duras dentro de Washington respecto de la competencia económica, tecnológica y militar con China.

La inteligencia artificial, un eje compartido

La inteligencia artificial aparece como uno de los puntos en los que Estados Unidos y China combinan competencia tecnológica con la necesidad de establecer algún tipo de diálogo. Ambos países buscan ampliar sus capacidades en un sector considerado estratégico para sus economías y para su seguridad.

Powell señaló que el desarrollo de la IA también genera preocupación dentro de China. "La inteligencia artificial inclusive preocupa a los chinos", afirmó el corresponsal al referirse a los riesgos que Beijing observa en esta tecnología.

Según el planteo expuesto durante el segmento, una crisis vinculada con la inteligencia artificial podría tener consecuencias que alcancen incluso al funcionamiento del poder político chino. "Una crisis con la inteligencia artificial pueda afectar inclusive al centro del poder en Beijing", sostuvo Powell.

Tres días de reuniones y ceremonias

La visita de Xi contempla una agenda de tres días con distintas actividades oficiales. Además de la reunión de trabajo entre los presidentes, el programa incluye la ceremonia de recepción, actividades de las primeras damas, una cena de Estado y otros actos protocolares.

La dimensión de la visita busca mostrar la relevancia que ambos gobiernos asignan al vínculo entre Estados Unidos y China, incluso en un contexto marcado por diferencias sobre comercio, tecnología, Taiwán y cuestiones geopolíticas.

Para Powell, el resultado será seguido de cerca tanto por Washington como por Beijing debido a la cantidad de asuntos que confluyen en la agenda. "Va a ser muy intenso, son tres días de la visita, con muchas ceremonias y mucha pompa", resumió el corresponsal.