ECONOMÍAS REGIONALES

El "changuito" golpea más en el NEA: los precios son más bajos, pero los salarios no alcanzan

Un relevamiento nacional volvió a mostrar una fuerte dispersión de precios entre provincias. Mientras la Patagonia lidera el ranking de los supermercados más caros, en el noreste argentino aparecen algunas de las canastas más económicas del país.

Supermercado - Consumo alimentos Foto: NA

La inflación desaceleró en los últimos meses, pero el impacto sobre el bolsillo sigue siendo muy desigual según la región del país. El informe “Changuito Federal”, elaborado por la consultora Analytica, volvió a mostrar que hacer las compras en la Argentina tiene costos muy distintos dependiendo de la provincia. Y aunque el NEA aparece entre las regiones con supermercados más baratos, también figura entre las más golpeadas cuando se compara el valor del changuito con los salarios promedio.

Las diferencias son importantes. Mientras en provincias patagónicas una compra mensual de alimentos, bebidas y productos de limpieza puede acercarse al millón de pesos, en el noreste argentino los valores son considerablemente más bajos. Pero ahí aparece la otra cara del problema: los ingresos también son mucho menores. Según el relevamiento, provincias como Misiones, Chaco, Corrientes y Formosa aparecen entre las jurisdicciones con los changuitos más baratos del país. Sin embargo, el costo de esa canasta representa cerca del 30% del ingreso conjunto de dos salarios promedio registrados, casi el doble de lo que ocurre en la Patagonia.

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Formosa, Chaco y Misiones entre las más baratas

El mapa federal de precios volvió a ubicar al sur argentino como la región más cara. Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y Tierra del Fuego lideran sistemáticamente el ranking de provincias donde más cuesta llenar el changuito. Los mayores costos logísticos, la menor escala comercial y los salarios más altos explican parte de esa diferencia.

En el otro extremo aparecen varias provincias del NEA. En distintos relevamientos recientes, Misiones, Chaco, Corrientes y especialmente Formosa quedaron entre las jurisdicciones más económicas para comprar alimentos y artículos básicos. Pero el dato central no pasa solamente por el precio nominal. El problema aparece cuando se mide el esfuerzo que deben hacer las familias para sostener el consumo cotidiano.

En el NEA, los salarios privados registrados siguen siendo de los más bajos del país. Por eso, aunque el changuito sea más barato que en la Patagonia o en grandes centros urbanos, el impacto sobre el ingreso familiar resulta mucho más pesado.

La paradoja regional: precios bajos, menor poder adquisitivo

El informe expone una paradoja que se repite desde hace meses. Las provincias del norte argentino muestran valores menores en góndola, pero al mismo tiempo registran menor capacidad de compra.

En términos concretos, una familia del NEA destina proporcionalmente más dinero de sus ingresos a alimentos y productos básicos que un hogar patagónico, aun cuando los precios en el sur sean mucho más altos. La explicación combina varios factores: salarios más bajos, menor formalidad laboral y estructuras económicas más débiles. Además, en muchas provincias del noreste el consumo se sostiene con un peso creciente de programas sociales, empleo público y economías regionales golpeadas por la caída de actividad.

El fenómeno también deja otra señal económica: la desaceleración inflacionaria no necesariamente implica alivio real para todos los sectores. En provincias con menor nivel de ingresos, cualquier aumento en alimentos sigue impactando fuerte sobre el presupuesto cotidiano.

 

Qué productos empujan más las diferencias

El relevamiento detectó además que algunos productos muestran fuertes variaciones regionales. Carnes, lácteos, aceites y productos de higiene aparecen entre los rubros que más diferencias presentan entre provincias. En meses recientes, productos como el asado, la carne picada, hamburguesas y aceites registraron aumentos importantes en distintas zonas del país. Incluso con una inflación general más moderada, los alimentos continúan teniendo un comportamiento sensible y dispar según cada región.

El informe de Analytica también marca que las variaciones mensuales no fueron homogéneas. En algunos meses, provincias del NEA como Formosa registraron subas superiores al promedio nacional, mostrando que la volatilidad de precios sigue siendo alta incluso en distritos históricamente más baratos.