ECONOMÍA

Los hogares argentinos compran menos y eligen más marcas económicas

En góndola, crece la participación de segundas y terceras marcas, así como de productos de menor precio, en detrimento de las opciones tradicionales.

Los hogares argentinos compran menos y eligen más marcas económicas. Foto: reperfilar.

El consumo en los hogares argentinos continúa mostrando señales de retracción en medio del contexto inflacionario y la pérdida del poder adquisitivo. Según relevamientos privados, las familias no solo reducen la cantidad de productos que compran, sino que también priorizan cada vez más las marcas económicas.

El cambio de comportamiento se observa con fuerza en rubros de consumo masivo como alimentos, limpieza e higiene personal. En góndola, crece la participación de segundas y terceras marcas, así como de productos de menor precio, en detrimento de las opciones tradicionales.

Desde el sector supermercadista advierten que el consumidor se volvió más selectivo y racional: compara precios, busca promociones y, en muchos casos, resigna calidad o preferencia de marca para poder sostener el gasto mensual.

Consultoras del mercado señalan que esta tendencia se profundizó en los últimos meses, en línea con la aceleración de precios y la caída del ingreso real. Además, destacan que el fenómeno no solo afecta a los sectores de menores recursos, sino que ya alcanza a la clase media.

Otro dato que preocupa es la disminución en el volumen de compra. Es decir, no solo se eligen productos más baratos, sino que también se adquieren menos unidades, lo que refleja un ajuste directo en el consumo cotidiano.

En este escenario, las empresas del sector comienzan a adaptar sus estrategias, con mayor presencia de líneas económicas, promociones y formatos más accesibles, en un intento por sostener las ventas.

La dinámica del consumo se consolida así como uno de los principales termómetros de la economía argentina, marcando el impacto directo de la inflación en la vida diaria de los hogares.