Tránsito

Cierran una importante barrera ferroviaria de CABA para construir un paso a nivel: dónde queda y cómo serán los desvíos

El proyecto prevé un túnel de 255 metros para mejorar la circulación y reducir riesgos en Villa Urquiza. Durante la obra habrá un cruce provisorio y un esquema especial de tránsito para más de 18 mil vehículos diarios.

CABA cerrará el cruce ferroviario de la avenida Álvarez Thomas Foto: GCBA

El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) cerrará el cruce ferroviario de la avenida Álvarez Thomas y las vías del Ferrocarril Mitre, ramal José León Suárez, en el barrio de Villa Urquiza, para iniciar la construcción de un nuevo paso bajo nivel. La medida implica el cierre total de la barrera y cambios estructurales en la circulación vehicular y peatonal en uno de los corredores más transitados del norte porteño.

El corte se concretará este miércoles 18 de marzo a las 23, según confirmaron desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura. La obra estará a cargo de Autopistas Urbanas (AUSA), la empresa estatal porteña responsable de la ejecución.

El proyecto contempla reemplazar la histórica barrera ferroviaria por un túnel vehicular, con el objetivo de eliminar el cruce a nivel, reducir los tiempos de espera y disminuir el riesgo de accidentes entre trenes, autos y peatones. Está previsto que el nuevo paso bajo nivel quede habilitado en mayo del año próximo.

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Cortes, desvíos y cambios en la circulación durante la obra

A partir del cierre de la barrera, todo el tránsito -liviano y pesado- que habitualmente cruzaba por Álvarez Thomas deberá desviarse por un esquema establecido por la Ciudad. El recorrido obligatorio será por las calles y avenidas Olazábal, Miller, Pedro Rivera y Galván.

Desde la mañana del jueves 19 de marzo quedará habilitado un paso a nivel provisorio en la calle Miller, ubicado a unos 200 metros del cruce actual. Este desvío contará con dos carriles de circulación y tendrá mano única en sentido hacia la avenida General Paz. Permanecerá operativo durante todo el tiempo que dure la obra para mantener la conexión entre ambos lados de las vías.

Los vehículos livianos contarán además con una alternativa adicional. Podrán circular por la avenida Monroe y cruzar las vías a través del paso bajo nivel Pacheco, inaugurado en 2013, que dispone de una altura libre de 2,80 metros.

Para ordenar la circulación en la zona intervenida, la calle Pedro Rivera, entre Miller y Galván, dejará de ser doble mano y pasará a tener sentido único hacia Galván. Este cambio busca absorber parte del flujo vehicular que ya no podrá utilizar el cruce de Álvarez Thomas.

También se dispuso la prohibición de estacionar en distintos tramos clave para evitar congestionamientos:

  • Pedro Rivera entre Miller y Galván (ambas manos).
  • Cullen entre Pacheco y Álvarez Thomas (ambas manos).
  • Álvarez Thomas entre Pedro Rivera y Cullen, en la mano derecha con sentido hacia el sur.

Desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura explicaron que estas medidas acompañan el avance de una obra de alto impacto urbano y remarcaron que “el objetivo es mejorar la seguridad vial y el ordenamiento de la circulación en uno de los corredores más transitados del norte porteño”.

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Cómo será el nuevo paso bajo nivel de Álvarez Thomas

El proyecto prevé la construcción de un túnel de 255 metros de longitud, que se extenderá entre las calles Monroe y Pedro Rivera. Tendrá dos carriles de circulación en mano única hacia la avenida General Paz, lo que permitirá una salida más fluida hacia el norte de la Ciudad.

La intervención abarcará una superficie total de 10.600 metros cuadrados. Según estimaciones oficiales, el nuevo paso bajo nivel beneficiará a más de 29.000 personas y mejorará la circulación diaria de unos 18.000 vehículos, que actualmente se ven afectados por las demoras de la barrera ferroviaria.

En la salida del túnel, luego de la calle Cullen, la calzada se ampliará hasta alcanzar cuatro carriles. Dos de ellos desviarán el tránsito hacia Galván, mientras que los otros dos continuarán en forma directa por Álvarez Thomas, optimizando la distribución vehicular.

Imagen de simulación sobre cómo quedaría el paso a nivel en la avenida Álvarez Thomas.

El diseño incluye además pasarelas peatonales bajo nivel a ambos lados de la calzada, equipadas con escaleras y rampas, para garantizar el acceso de peatones y personas con movilidad reducida sin necesidad de cruzar por la superficie.

En los laterales del túnel se construirán calles de convivencia destinadas al acceso de los frentistas. A esto se sumará una puesta en valor integral del espacio público, con nuevas veredas, mobiliario urbano y tareas de forestación en el entorno inmediato.

Según el Gobierno porteño, el proyecto también incorpora medidas de seguridad e infraestructura: se instalarán cámaras de monitoreo, se reforzará la iluminación y se reacondicionará el sistema hidráulico con una estación de bombeo equipada con grupo electrógeno, que permitirá su funcionamiento incluso ante cortes de energía.