cambios para 54 mil maestros y profesores

La Ciudad reglamenta el Estatuto Docente: ahora se premiará el mérito y el presentismo

Esta semana, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó un profundo cambio de la reglamentación del Estatuto Docente para el distrito. Las nuevas reglas comenzarán a regir desde 2027. La iniciativa modifica aspectos claves de la carrera profesional, incorpora el presentismo como criterio para poder lograr mejores calificaciones y se le da más mayor relevancia a la capacitación de posgrado. También endurece las condiciones para los traslados y licencias. La reforma apuesta por reducir la alta rotación de maestros y profesores entre diferentes escuelas.

Permanente. Las capacitaciones durante los años de carrera docente se volverán más permanentes. Y para presentarse a concursos para cargos directivos será imprescindible tener un título universitario. Foto: GZA: GCBA

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció una de las modificaciones más importantes de los últimos años en el Estatuto Docente. 

En una conferencia de prensa a la que asistió PERFIL, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto a la ministra de educación Mercedes Miguel y su equipo directivo, adelantaron los nuevos lineamientos y las exigencias que tendrá la carrera docente porteña a partir del 2027.

La actualización reglamentaria redefine varios aspectos centrales de la carrera profesional de docentes, maestros, supervisores y directivos. 

“El propósito central que nos guió en estos cambios”, resumió Miguel, “es reducir la rotación de los docentes entre diferentes escuelas. Eso fortalecerá la continuidad pedagógica, la consolidación de equipos y ayudará a jerarquizar la capacitación permanente”.

La letra pequeña de la reforma alcanzará a los aproximadamente 54 mil docentes que hoy trabajan en los distintos niveles de la ciudad de Buenos Aires. Y comenzará a regir a partir del ciclo lectivo del 2027.

Docentes taxi. Los ejes sobre los cuales gira esta reforma son varios pero el primero es  facilitar el armado de equipos de trabajo.

“Vamos a minimizar la rotación de docentes entre las diferentes escuelas del distrito”,  explicaron. 

Para eso, ahora cada docente titular deberá permanecer al menos dos años en la misma escuela antes de poder solicitar un traslado a otra institución. 

Esta situación hoy es muy diferente. Según los directivos del Ministerio, actualmente cada 12 meses alrededor del 20% de un plantel docente escolar pide alguna rotación”. Esto es, cada año  uno de cada cinco docentes cambia su lugar de trabajo.

Con la reforma se intenta consolidar equipos más estables en el tiempo, lo que redundará en mejores condiciones de aprendizaje para los alumnos. En ese mismo sentido, a la hora de asignar cargos, se le dará prioridad a los docentes (interinos, titulares o directivos) que ya están haciendo su carrera en esa misma institución.

Perfeccionarse. Para poder jerarquizar la carrera directiva, los futuros integrantes tendrán que hacer los cursos necesarios para obtener una licenciatura. O sea un que tener un título universitario será requisito imprescindible para ser nombrado vicedirector, director o algún cargo superior. 

Al mismo tiempo, ese título universitario también se verá recompensado con una mejora del sueldo de entre el 10 y el 15%.

Evaluación. Otro de los puntos que cambiarán con el nuevo estatuto es profesionalizar la evaluación docente periódica.

Según los funcionarios del ministerio, la idea es que se vaya objetivizando la nota de “concepto” que tradicionalmente le ponían los directivos a cada docente. 

Esa calificación se alejará de la discrecionalidad y los directivos deberán detallar, en base a distintas planillas y conceptos, el porqué le ponen cada calificación. 

También deberán incorporar el concepto de “Presentismo” a las evaluaciones. Así, para poder obtener una calificación de “Sobresaliente”, cualquier docente deberá tener un presentismo superior al 90% de los días

También habrá novedades a la hora de pedir licencias: se tenderá a otorgarlas por persona y no por cargo. 

Además, se las clasificó en “Administrativas” y “Médicas” y -aunque seguirá habiendo 28 días por estudio por año- si se reducirán los días posibles de pedirse “por estudio”; en el caso de que dicho “estudio” no esté directamente relacionados con la capacitación particular de la materia de la que se es docente. 

Y finalmente, el último eje de trabajo es mejorar la forma en que el docente logra los puntajes que lo acompañan a lo largo de su evolución profesional. Esto es los cursos y capacitaciones que vaya haciendo a lo largo de su trayectoria como maestro o profesor. 

Resistencia gremial. Según explicó en la charla con periodistas el Jefe de Gobierno Jorge Macri, “todos estos cambios que planificamos fueron siendo conversados con las distintas instancias gremiales. Algunos ítems de las innovaciones que propusimos fueron mejor recibidos y otros no tanto. Pero sí fuimos charlando con los gremios que, vale aclarar, en algunas cosas, estaban de acuerdo con nosotros”. 

El responsable del ejecutivo porteño aseguró que “sabemos que habrá resistencias políticas y gremiales a algunas de nuestras propuestas, pero también sabemos que hay una ruptura bastante importante entre el plantel docente y muchos de sus gremialistas”.

De todos modos, Macri aseguró que estas reformas se inscriben dentro de una idea general de modernizar los aprendizajes, “La tecnología y los nuevos empleos van a tener crédito. Y eso impacta directamente en comprender los procesos de aprendizaje formal tienen que adaptarse. Si alguien hubiera entrado en coma hace 150 años y se despierta hoy, y lo único que es igual es el aula. Todo lo demás cambió. Y casi, le diría, lo único que es igual son los procesos de enseñanza”.

 

Cada vez más chicos con pantallas

E.G.

A los 8 años, el celular ya forma parte de la vida cotidiana de la mayoría de los chicos argentinos. Según un nuevo informe de la ONG “Argentinos por la Educación”, basado en los resultados de Aprender 2024, el 59% de los alumnos de tercer grado de primaria tiene un teléfono propio y solo el 18% no accede a ningún dispositivo móvil. 

El avance de esta tecnología reavivó el debate sobre su uso en las escuelas, aunque la evidencia científica todavía no ofrece una respuesta definitiva.

El estudio, elaborado por Andrea Goldin, del Conicet, Martín Nistal y Tomás Besada, muestra que las restricciones al uso de celulares en clase reducen las distracciones y el tiempo que los estudiantes pasan frente a la pantalla durante la jornada escolar. Sin embargo, los resultados sobre una mejora en el rendimiento académico son contradictorios: algunos trabajos detectan beneficios moderados, mientras que otros no encuentran diferencias significativas.

En Argentina tampoco existe un criterio unificado. Al menos 11 jurisdicciones ya implementaron leyes, resoluciones o protocolos para regular el uso de estos dispositivos, mientras que el resto aún carece de un marco específico.

Los especialistas coinciden en que el desafío excede la discusión entre permitir o prohibir. Plantean que la escuela debe enseñar un uso responsable de la tecnología, con objetivos pedagógicos claros y estrategias que promuevan el bienestar, la convivencia y el desarrollo de competencias digitales, en un contexto donde el acceso temprano a los teléfonos inteligentes ya es una realidad consolidada.