La Reserva Federal aún tendrá que elevar la tasa de interés este año pese a que las cifras publicadas el jueves apuntan a un debilitamiento del mercado laboral, según dos directores ejecutivos de investigación económica franceses.
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Mientras el Banco Central Europeo no tiene prisa por endurecer su política monetaria e incluso podría haber concluido ya ese ciclo, las presiones inflacionarias que enfrenta Estados Unidos implican que su contraparte estadounidense todavía tiene mucho trabajo por hacer, según los analistas de Allianz y BNP Paribas. Ambos participaron en un evento en la ciudad francesa de Aix-en-Provence.
“Las nóminas no agrícolas fueron débiles, pero sigo pensando que la inflación alcanzará un máximo por encima del 3,7% y que la economía sigue impulsada por la inteligencia artificial, el estímulo fiscal y la energía”, dijo a Bloomberg Television Ludovic Subran, director ejecutivo de investigación económica de Allianz. “La Fed podría tener que elevar la tasa de interés en septiembre. Esa es realmente la diferencia entre Europa y Estados Unidos”.
Esa visión predominante en el principal encuentro económico anual de Francia pone fin a una intensa semana para los observadores de los mercados mundiales, marcada por múltiples discursos de política monetaria, una inflación inferior a la prevista en la zona del euro y una reducción de las apuestas por nuevas alzas de la Fed después de que los datos mostraran una fuerte desaceleración en la contratación en Estados Unidos.

Antes del feriado del 4 de julio, los futuros sobre tasas de corto plazo asignaban una probabilidad cercana al 20% a un movimiento de la Fed en su decisión del 29 de julio, frente al 33% previo al informe. El mercado sigue anticipando un incremento de un cuarto de punto este año, aunque no antes de diciembre.
“Si hubiéramos tenido unas nóminas mucho más sólidas, cercanas a 130.000 o superiores, entonces creo que la reunión de julio habría estado realmente sobre la mesa”, dijo Isabelle Mateos y Lago, directora ejecutiva de investigación económica de BNP Paribas. “Probablemente ahora sea menos probable, pero, en mi opinión, el argumento a favor de nuevas alzas de tasas por parte de la Fed sigue intacto”.
Las nóminas no agrícolas aumentaron en 57.000 puestos en junio, después de que las revisiones a la baja de los dos meses previos restaran fuerza a los recientes informes excepcionalmente sólidos, según datos publicados el jueves por la Oficina de Estadísticas Laborales. La tasa de desempleo cayó al 4,2% debido a una fuerte disminución de la participación laboral.
El director ejecutivo de investigación económica de AXA Group, Gilles Moec, coincide con sus colegas en que la situación subyacente del mercado laboral sigue siendo aceptable, aunque tiene menos certeza sobre una divergencia en las tasas de interés.
La historia de la inflación es mucho más problemática en Estados Unidos que en Europa
“La historia de la inflación es mucho más problemática en Estados Unidos que en Europa”, afirmó. “La política monetaria ya era restrictiva en Estados Unidos, mientras que no lo era en Europa. Se puede argumentar que lo único que deben hacer ambos es mantener las tasas donde están”.
La inflación de la zona del euro fue el otro gran dato de la semana y se ubicó en un 2,8%, por debajo de lo previsto, tras desaceleraciones mayores a las esperadas en Francia, Alemania e Italia, impulsadas por el retroceso de los precios del petróleo a medida que el conflicto en Medio Oriente muestra señales de llegar a su fin.
Subran considera que el BCE no volverá a actuar tras el movimiento del mes pasado, el primero realizado por un banco central del Grupo de los Siete.
“Fue un alza preventiva, pero al observar ahora los datos parece que el ciclo ha terminado”, afirmó. “Las cicatrices tardan en desaparecer, la economía sigue pagando el precio de la guerra, pero la situación luce mucho mejor hoy que hace unas semanas”.
Mateos y Lago fue más cauta y advirtió que la normalización del suministro energético podría tardar seis meses o más en reflejarse plenamente y que la inflación de la zona del euro aún podría acelerarse nuevamente. Aun así, no prevé presiones sobre los precios al consumidor más allá de los sectores afectados por la energía.
También destacó que los responsables de la política monetaria en el simposio anual del BCE celebrado esta semana en Portugal no advirtieron sobre nuevas medidas.
“Sigue siendo nuestro escenario base que el BCE realizará un alza adicional de la tasa de interés en septiembre”, afirmó. “Pero fue llamativo que los miembros del Consejo de Gobierno que hablaron en Sintra dejaran completamente abierta la posibilidad de no llevar a cabo esa alza adicional”.
El gobernador del Banco de Francia, Emmanuel Moulin, también presente en la conferencia, no hizo nada para disipar esa impresión.
“En este momento estamos en una buena posición”, declaró a Bloomberg Television. “El equilibrio de riesgos está donde debe estar”.