Al menos 16 personas murieron y otras 76 resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7 que sacudió este jueves el distrito de Baqen, en la ciudad de Nagqu, en el suroeste de China. El presidente Xi Jinping, ordenó "un esfuerzo de rescate máximo", mientras evalúan la magnitud de los daños provocados por el movimiento sísmico.
Las cifras de víctimas fueron actualizadas a las 13 (hora local) de este viernes, según se informó en una conferencia de prensa realizada por la oficina de información del Gobierno municipal de Nagqu.
El fenómeno ocurrió a las 22.33 horas del jueves. Más de 5 mil personas fueron desplegadas en la primera línea de operaciones de socorro para trabajar en tareas de búsqueda y rescate, atención médica, refugio temporal y provisión de suministros esenciales.
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El epicentro se localizó en una zona montañosa y poco poblada de la prefectura de Nagqu, al norte del Tíbet. El movimiento telúrico provocó el colapso de al menos 339 viviendas, de acuerdo con información de las autoridades locales. Además, se reportaron daños en edificios e interrupciones en los servicios de electricidad y telecomunicaciones en la zona afectada.
Al menos 11 de los lesionados están en estado grave y más de 12.000 habitantes fueron evacuados, precisó la agencia Xinhua. "Acabábamos de acostarnos cuando, de repente, la casa empezó a temblar y los objetos comenzaron a caer por todos lados", relató una habitante en un video publicado por el sitio de noticias Sina News.
Las autoridades locales pusieron en marcha una vigilancia intensificada las 24 horas en los sitios clave, incluyendo laderas de montañas, embalses, centrales eléctricas, ríos, edificios estructuralmente inseguros y estaciones base de telecomunicaciones.
La Policía y las autoridades de transporte inspeccionaron más de 1.700 kilómetros de rutas, 201 puentes y 324 alcantarillas para asegurar el acceso a las operaciones de rescate. En ese sentido, se identificaron 11 riesgos potenciales y se retiraron rocas caídas en siete tramos de carretera.
En ese marco, el gobierno de China asignó un total de US$ 12 millones para ayuda y recuperación: el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Gestión de Emergencias destinaron conjuntamente 50 millones de yuanes para apoyar las operaciones de rescate y asistencia a los residentes afectados, mientras que la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma asignó 30 millones de yuanes adicionales del presupuesto central para ayudar a restaurar la infraestructura dañada y los servicios públicos.
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El país asiático también elevó su respuesta nacional de emergencia por terremotos del nivel IV al nivel III, a la vez que activó por separado una respuesta de nivel IV para desastres naturales a nivel nacional.
La fuerza nacional integral de bomberos y rescate de China envió un total de 350 rescatistas y 83 vehículos para las operaciones de rescate. El Ministerio de Gestión de Emergencias guió al departamento de gestión de emergencias de Xizang en la disposición de drones Wing Loong en la zona afectada por el terremoto para el reconocimiento del desastre.
Los suministros enviados incluyen 1.000 unidades de viviendas prefabricadas, 3.239 tiendas de campaña, 2.821 camas plegables y 4.280 mantas, entre otros elementos esenciales.
El último terremoto de esta magnitud, un 7,1, se produjo el 23 de enero de 2024 en la región china de Xinjiang (noroeste), donde no se reportaron víctimas ni daños de gran calibre, según informó la Agencia EFE.
RM