La periodista Mercedes Ninci abordó a Sergio Schoklender a minutos de que el acusado pronunciara sus últimas palabras ante el Tribunal Oral Federal 5 que dará conocer el veredicto por el desvío de fondos del programa Sueños Compartidos. Consultado sobre sus expectativas de juicio, fue contundente: “No tengo ninguna expectativa porque es Comodoro Py, es otro planeta”.
Schoklender sostuvo que durante el juicio quedó demostrado que no hubo un perjuicio para el Estado y defendió su gestión al frente de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. “A lo largo de todas las audiencias del juicio se probó que mientras yo estuve, todas las viviendas, hospitales, centros comunitarios que había que construir, se construyeron. Que no se desvió un solo centavo, ni hubo ningún perjuicio al Estado”, afirmó. En ese sentido, también denunció a la Fiscalía: “Se comprobó que las pericias que utilizó la Fiscalía estaban falsificadas”.
Durante el intercambio, Ninci le preguntó de dónde había obtenido el dinero para construir las viviendas. Schoklender respondió haciendo referencia a sos logros académicos y a su trayectoria laboral, y en ese marco afirmó: “Todo lo que tengo, lo logré trabajando”.
El exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo también apuntó directamente contra el fiscal que intervino en el juicio. “El fiscal es un atorrante que utilizó pericias falsificadas”, lanzó y señaló que ya existe una denuncia penal contra uno de los peritos de la Corte y anticipó que buscará avanzar judicialmente contra el representante del Ministerio Público: “Luego vamos a ir contra el fiscal, porque lo que él cometió es otro delito”.
Schoklender enfrenta una eventual pena de hasta seis años de prisión y forma parte del primer grupo de acusados junto con el exministro de Planificación Julio De Vido, el exsecretario de Obras Públicas José López y el exsubsecretario Abel Fatala, entre otros.
El Tribunal Oral Federal 5 de Comodoro Py resolverá el próximo lunes si condena a los nueve acusados. La causa investiga el supuesto desvío de fondos destinados a la construcción de viviendas entre 2008 y 2011. Según la acusación, el entonces Ministerio de Planificación giró más de $748 millones a la Fundación Madres de Plaza de Mayo mediante convenios celebrados con provincias y municipios, sin licitación. Los investigadores sostienen que más de $200 millones habrían sido desviados de sus fines originales.
La postura de la defensa choca con la presentada por el fiscal Diego Velazco y la Unidad de Información Financiera, querellante en el juicio, que solicitaron las penas máximas previstas para los acusados, de entre cuatro y seis años de prisión según cada caso. Velazco sostuvo que los responsables montaron un “esquema criminal” para utilizar a la Fundación y eludir controles estatales sobre los recursos públicos.
Los acusadores también solicitaron el decomiso de bienes por $206 millones, el monto que, según la investigación, fue desviado de los fondos destinados al programa. La Fiscalía pidió que esa cifra se actualice por inflación cuando la sentencia quede firme y que el dinero sea destinado a programas de viviendas sociales.
Sergio Schoklender había pedido ampliar su indagatoria en el juicio Sueños Compartidos y agradeció a sus defensores “porque el celo que pusieron y la honestidad con la que encararon la defensa es, es un homenaje a todos los que participaron del programa Misión Sueños Compartidos”. “No tiene importancia el resultado, lo importante es que quedó registrado el valor para esas miles de familias que tuvieron la oportunidad de que sus vidas cambiaran gracias a ese proyecto de obra pública intachable”, señaló al pronuncias sus últimas palabras.
En la próxima audiencia se escuchara la exposición final de los procesados que quedaron pendientes.
RM