La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa comenzó el 2 de marzo con cambios en el esquema sanitario y en medio del debate por la reciente habilitación de una vacuna importada. En este contexto, este medio se comunicó con el presidente de Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa, Matías Martiarena.
Durante la primera etapa de la campaña, Matías Martiarena detalló que se modificó el calendario sanitario que venía aplicándose en años anteriores. Según explicó, “vamos a vacunar a partir de ahora, del lunes, la totalidad de rodeo. Y en junio, el 8 de junio, arranca lo que es la vacunación de terneros y se van a vacunar únicamente terneros y terneras. Las otras categorías quedan por fuera de eso”.
Cuáles son los terneros que no van a recibir vacunación
Asimismo, advirtió que, “todo lo que es la ternerada que nace a partir de julio, agosto, no va a recibir vacunas hasta marzo, lo cual, operativamente, es complejo el hecho de que el productor que no tenga stock tendrá que ir a hacer las vacunaciones de regreso y va a llevar distintas cuestiones que hace más engorroso el cambio”.
Además, Martiarena señaló que este sistema puede impactar indirectamente en otras campañas sanitarias que se realizan junto con la vacunación contra la aftosa. “Nosotros tenemos el 40% de las terneras que no van a recibir la vacuna de Brucelosis porque recordemos que hay que aplicarla de los 2 a los 8 meses de vida del animal y en este esquema no cumplirían con esa normativa”, explicó.
La vacuna importada todavía no puede ser utilizada
En paralelo, al inicio de la campaña, el debate sanitario se intensificó tras la aprobación de una vacuna desarrollada por un laboratorio brasileño. Sin embargo, aclaró que esa dosis aún no llegó al país: “La nueva vacuna que se autorizó en la entrada de esta semana todavía no está en el país y en esta campaña no va a poder ser aplicada”.
Además, el entrevistado explicó que la lógica de inmunización de ese producto no coincide con el esquema argentino actual. “La vacuna brasileña necesita dos vacunas en adultos, porque dura seis meses, y tres vacunas en menores”, señaló.
Según indicó, esta diferencia implicaría mayores costos y complejidad operativa para el productor. “Eso sería mucho más engorroso para los productores e incluso mucho más caro, porque por más que una dosis salga a 60 centavos de dólar, hay que multiplicarlo por más veces que da cobertura”, sostuvo.