Alemania atraviesa uno de los momentos económicos más complejos de las últimas décadas. La falta de crecimiento, el cierre masivo de empresas, el aumento del gasto público y los problemas energéticos encendieron las alarmas en toda la Unión Europea, ya que la principal economía del bloque representa cerca del 25% de su Producto Bruto Interno.
En diálogo con Canal E, el analista internacional Alberto Ruskolekier explicó las causas de la crisis alemana y advirtió sobre las consecuencias que podría generar tanto para Europa como para el escenario político de los próximos años.
Alemania pierde dinamismo y preocupa a toda Europa
Según explicó Ruskolekier, la economía alemana acumula dos años sin crecimiento y muestra señales de estancamiento estructural. Además, remarcó que en el último año cerraron unas 200.000 empresas sobre un universo aproximado de tres millones.
"Hace dos años que Alemania no está creciendo", sostuvo el especialista al describir el panorama económico que atraviesa el país.
El analista también destacó que el gasto público pasó de representar cerca del 44% del PBI a superar el 50%, mientras que la inversión privada permanece estancada y las grandes compañías reducen su exposición en el mercado local.
El costo de la energía y las regulaciones, entre los principales problemas
Uno de los factores centrales de la crisis, según explicó Ruskolekier, es el fuerte incremento de los costos energéticos tras la guerra entre Rusia y Ucrania y el cierre de las centrales nucleares alemanas.
"Alemania tiene un costo de energía muy elevado", afirmó. A su entender, la dependencia previa del gas ruso y las decisiones energéticas adoptadas por Berlín agravaron la pérdida de competitividad industrial.
Además, cuestionó el nivel de regulación impuesto desde Bruselas y sostuvo que muchas empresas encuentran cada vez más dificultades para operar dentro de la Unión Europea.
"Las regulaciones de Bruselas hacen que prácticamente las empresas de Alemania no puedan competir porque es un infierno de regulación", señaló durante la entrevista.
La crisis demográfica y la falta de mano de obra calificada
Otro de los desafíos que enfrenta Alemania está vinculado a la demografía. El especialista explicó que el país cuenta con una de las poblaciones más envejecidas de Europa, con una edad promedio cercana a los 45 años.
Al mismo tiempo, advirtió que numerosas empresas no consiguen trabajadores capacitados para sectores vinculados a nuevas tecnologías, inteligencia artificial, semiconductores y producción avanzada.
"Empresas que requieren mano de obra no la consiguen", remarcó al referirse a las dificultades del mercado laboral alemán.
Ruskolekier también señaló que la baja tasa de natalidad genera un problema estructural de largo plazo. Actualmente, las mujeres alemanas tienen en promedio 1,4 hijos, muy por debajo del nivel necesario para mantener estable la población.
Las críticas al modelo migratorio impulsado por Merkel
El analista consideró que parte de los problemas actuales están relacionados con las políticas migratorias implementadas durante el gobierno de Angela Merkel.
"Ese famoso abrir las fronteras a cualquier tipo de inmigrante demostró ser un fracaso", afirmó al evaluar los resultados de esa estrategia.
Según explicó, una parte importante de los inmigrantes no logró incorporarse a los sectores productivos más dinámicos de la economía alemana, lo que profundizó los desequilibrios existentes en el mercado laboral.
El impacto político y el avance de nuevas fuerzas electorales
Para Ruskolekier, las consecuencias económicas y sociales de estas políticas ya comienzan a reflejarse en las urnas. El fenómeno, aseguró, no se limita a Alemania sino que se extiende a otros países europeos.
"Todas estas políticas demostraron ser un fracaso", sostuvo al analizar el crecimiento de fuerzas políticas críticas de la inmigración masiva y del aumento del gasto público.
El especialista remarcó que Europa perdió competitividad frente a Estados Unidos y atribuyó esa situación a la menor productividad de sus economías.
"Estados Unidos tiene productividad, Europa ha perdido productividad", concluyó al explicar cuál considera que es el principal desafío que enfrenta actualmente la Unión Europea.