Pese a la atención concentrada en otros temas de la agenda pública, el Congreso mantiene una intensa actividad política marcada por el avance de la oposición para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Según explicó Mariana Mei, periodista parlamentaria, existen negociaciones y debates reglamentarios que podrían definir el futuro inmediato del funcionario.
Mei destacó que en el Senado ya existe un principio de acuerdo respecto a la cantidad de votos necesarios para avanzar con la interpelación. En ese sentido, señaló que “por el momento se llegó a un acuerdo que con 37 votos alcanza en el Senado el jueves para pedir la interpelación de Manuel Adorni”, luego de que el oficialismo lograra postergar la discusión durante la última semana.
La estrategia opositora y las maniobras del oficialismo
La periodista detalló que la oposición también aceleró sus movimientos en la Cámara de Diputados. “Hoy se pidió una sesión para el 23, para mañana, la pidió la oposición”, explicó, al mencionar la participación de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y algunos monobloques.
Sin embargo, el oficialismo respondió rápidamente con una estrategia orientada a dilatar el tratamiento de la iniciativa. Según Mei, el Gobierno busca derivar el tema a la Comisión de Asuntos Constitucionales y avanzar, en cambio, con una sesión enfocada en proyectos impulsados por el propio oficialismo. “Seguir ganando tiempo” es, según describió, el principal objetivo de esta maniobra parlamentaria.
El temor a una moción de censura inédita
Más allá de la interpelación, el foco político está puesto en la posibilidad de que avance una moción de censura. Mei explicó que Adorni ya había concurrido al Congreso el pasado 29 de abril para presentar su informe de gestión, tal como establece la Constitución, pero que los acontecimientos posteriores modificaron el escenario político.
En ese contexto, reveló que el funcionario convocó a legisladores libertarios para fortalecer respaldos internos. “Él no quiere, obviamente, que se vote la moción de censura y ser destituido”, afirmó la periodista, al tiempo que señaló que tanto el entorno presidencial como Karina Milei respaldan al jefe de Gabinete.
Mei remarcó además la relevancia institucional del debate, ya que una eventual destitución no tendría antecedentes desde el retorno de la democracia. “Sería un precedente que nunca sucedió, obviamente, desde 1983”, sostuvo. Asimismo, recordó que el mecanismo de moción de censura fue incorporado en la reforma constitucional de 1994, aunque nunca llegó a aplicarse.
Por último, la especialista destacó que las discusiones reglamentarias continúan abiertas y que uno de los principales interrogantes gira en torno a la cantidad de votos necesarios para avanzar contra el jefe de Gabinete, un debate que podría marcar un hito en la historia parlamentaria argentina.