El mercado de créditos hipotecarios volvió a mostrar señales de recuperación durante junio y alcanzó su mejor registro desde marzo. Según datos del sector, se otorgaron cerca de 1.850 préstamos por un monto aproximado de USD 150 millones.
Aunque el volumen todavía se mantiene por debajo del pico alcanzado durante 2025, los especialistas observan un cambio de tendencia. Las nuevas condiciones crediticias comenzaron a reflejarse en las estadísticas y el sistema parece ingresar en una etapa de mayor estabilidad.
El crédito hipotecario volvió a crecer en junio
Los cerca de 1.850 préstamos otorgados representan el mejor dato desde marzo y permiten cortar una etapa de menor impulso en las colocaciones.
Los especialistas remarcan que los créditos que hoy aparecen en las estadísticas suelen corresponder a carpetas iniciadas semanas o meses antes. Por ese motivo, los próximos meses serán claves para confirmar si la tendencia se sostiene o si se trató de una recuperación puntual.
El economista y docente de la Universidad Nacional de La Matanza, Andrés Salinas, vinculó el repunte con una mejora gradual de las condiciones de acceso. “Estamos viendo síntomas de recuperación luego de una mejora en las condiciones de los créditos que comenzó a finales del primer trimestre de este año”, afirmó a Ambito. Según explicó, la flexibilización del scoring y la reducción de tasas frente a los máximos previos ayudaron a reactivar la demanda.
Menor peso del Banco Nación y más presencia de bancos privados
La participación privada es un dato clave para la sostenibilidad del sistema. Un mercado hipotecario profundo no puede depender únicamente de programas puntuales o de una entidad dominante cómo supo ser el Banco Nación con sus tasas más bajas. Necesita bancos públicos y privados activos, fondeo estable, reglas previsibles y una demanda capaz de cumplir con las exigencias de cuota-ingreso.
Tasas, scoring y la relación cuota-ingreso
Actualmente, las tasas ofrecidas por las entidades bancarias promedian el 8,5%. El Banco Nación mantiene una tasa del 6% para quienes perciben sus haberes en la entidad, mientras que el ICBC ofrece una tasa del 6,5% para sus clientes. Estos valores marcan una mejora respecto de los niveles más altos observados anteriormente y ayudan a explicar la recuperación de las operaciones.
La baja del costo financiero es central porque impacta directamente sobre la capacidad de pago. Cuando la tasa disminuye, la cuota inicial resulta más accesible y más familias logran cumplir con la relación cuota-ingreso exigida por los bancos. Ese filtro es uno de los principales obstáculos para acceder a un crédito hipotecario, incluso cuando existe voluntad de compra.
La flexibilización del scoring también influyó en el repunte. Los bancos comenzaron a revisar criterios de evaluación crediticia, lo que permitió que más solicitantes pudieran avanzar con sus carpetas.