El ex secretario de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño, evaluó en Canal E que la combinación de suba de costos, atraso en los precios de los granos y tensiones globales configura un escenario desafiante para el agro argentino.
El conflicto en Medio Oriente ya se refleja en los costos productivos, especialmente en combustibles y fertilizantes. “Los precios del combustible ya han subido no menos de un 25%”, señaló Javier Preciado Patiño, al explicar los reclamos del transporte de cargas.
La rentabilidad del sector agropecuario se ve afectada actualmente
Sin embargo, el problema central es que los precios agrícolas no acompañan: “El precio de los granos está planchado localmente, no acompaña las subas de los costos”. Esto genera un efecto directo sobre la rentabilidad: “Todo eso te va a reducir la rentabilidad del negocio, obviamente”.
A diferencia de la guerra entre Rusia y Ucrania, Patiño destacó que el impacto actual es indirecto: “En este caso, no hay un comercio de granos que esté en juego en el Estrecho de Ormuz, lo que está en juego es la energía, petróleo, gas, con lo cual, este traslado a los precios de los commodities viene como muy demorado”.
Cuál es la presión que recae sobre el productor
Asimismo, describió una “doble” presión sobre el productor: “Se encuentra con un doble problema, que es el derecho de exportación y con un tipo de cambio bajo que viene cayendo”.
En ese contexto, el entrevistado consideró que, “alguna corrección debería haber como para sostener la rentabilidad del productor”, aunque advirtió que la situación fiscal limita esa posibilidad.
Pese a la complejidad, descartó una caída abrupta en la actividad: “Nunca vi que teniendo agua en el perfil, el productor deje de sembrar”. Eso sí, anticipó cambios en el manejo agronómico: “Pondrá un poco menos de fertilizantes, será más defensivo, hará ambientación, dividirá dosis”.