La situación de los jubilados en Argentina atraviesa un momento crítico, marcado por ingresos insuficientes y un deterioro creciente en la cobertura de salud. Cristian D'Alessandro, abogado previsional, describió un escenario alarmante tanto en términos económicos como prestacionales.
“La jubilación mínima son un poquito más de 380.000 pesos... con el bono no alcanza ni siquiera para los primeros días”, afirmó, al remarcar que los haberes actuales quedan muy por debajo de la canasta básica. Además, explicó que los tiempos de cobro agravan el problema: “El primer día, ya que cobran, al otro día básicamente no tienen dinero”.
A este panorama se suma la crisis en el sistema de salud para adultos mayores. “La están pasando muy mal prestacionalmente y sobre todo en el tema PAMI”, sostuvo, al referirse a conflictos recientes con médicos de cabecera y la posible afectación del servicio.
Menos prestaciones y caída en medicamentos
El deterioro en PAMI se refleja en una reducción progresiva de prestaciones. “Hay una menor prestación... desde diciembre del 2023 y de diciembre en adelante”, explicó el especialista, quien además aportó ejemplos concretos del impacto en la atención diaria.
Uno de los datos más preocupantes es la caída en el acceso a medicamentos: “Se venden 25% menos o se dispensan 25% menos de medicamentos a los afiliados de PAMI”, señaló, lo que implica millones de tratamientos menos.
D'Alessandro también detalló el conflicto con los médicos: “No es posible prestar el servicio como lo venían prestando hasta ahora”, advirtió, al explicar que los cambios en el esquema de pagos hacen inviable la atención. En ese sentido, cuestionó el sistema de cápitas: “Aumentan la cápita, pero al quitarte las otras prestaciones... hoy le hace inviable, insostenible”.
Responsabilidades políticas y debate pendiente
El abogado previsional diferenció responsabilidades entre oficialismo y oposición en relación a los haberes jubilatorios. “La oposición planteó, pero fue el oficialismo y todos sus aliados los que a los jubilados los perjudicaron”, afirmó.
Respecto al PAMI, aseguró que el sistema funcionaba con superávit antes del cambio de gestión: “El PAMI tenía superávit... pagaba las prestaciones en tiempo y forma”, contrastando con la situación actual.
Además, rechazó propuestas como la provincialización del organismo: “De ninguna manera se puede provincializar el PAMI”, argumentó, al considerar inviable que las provincias sostengan el sistema con recursos limitados.
Finalmente, lanzó una dura advertencia sobre el manejo de los fondos: “Hay que normalizarlo... y dejar de robar”, sostuvo, denunciando irregularidades en la asignación de recursos.