El economista, Roberto Geretto, en comunicación con Canal E, analizó el escenario financiero y económico de Argentina, en medio del debate por la inflación, las tasas de interés, el crédito a las familias y las restricciones cambiarias.
Roberto Geretto sostuvo que, “el Gobierno busca reactivar la economía, darle más impulso vía una mayor intermediación crediticia” y explicó que el objetivo oficial es “que esto expanda principalmente ciertos sectores que vienen un poco rezagados en cuanto a la recuperación, por ejemplo la construcción, comercio minorista, industria”.
A qué se debe la disminución en la demanda de créditos
Al analizar las razones detrás de la baja demanda de préstamos, señaló que, “los bancos no han trasladado esa flexibilidad a las tasas activas que se mantienen bastante altas en términos reales”.
Además, Geretto remarcó que el deterioro de los ingresos también condiciona el acceso al financiamiento. “Las familias, bueno, con los altos niveles de demoras que hay y con un salario real que está costando seguir creciendo en los últimos meses, están más cautos para tomar crédito”, afirmó.
También detalló la diferencia entre las tasas que pagan los bancos por depósitos y las que cobran por préstamos. “Los bancos se fondean a tasas reales negativas”, indicó, y precisó que, “un plazo fijo mayorista está en torno al 23% aproximadamente, mientras que la tasa activa para préstamos puede ser descuento de documentos o préstamos personales, están bastante más altas”.
Fuerte suba de la morosidad en el último tiempo
Otro de los ejes centrales fue el crecimiento de la morosidad en las familias argentinas. Sobre este punto, el entrevistado reconoció que, “la morosidad vino subiendo bastante”.
A su vez, atribuyó este fenómeno tanto a la caída del poder adquisitivo como a un cambio en el contexto financiero. “Con tasas reales positivas para las tasas activas de los bancos, se le hizo más difícil a la gente poder pagar sus préstamos”, explicó. También señaló que, “hay cierta cultura en los últimos años en la Argentina, las deudas se licuaban, no se pagaban”.