El director de LP Consulting, Leonardo Piazza, evaluó en Canal E el resultado fiscal de agosto y señaló que el superávit se sostiene en buena medida por los derechos de exportación del agro. También advirtió por la caída del consumo, la menor importación y la falta de remonetización de pesos.
“La buena noticia es que el Gobierno con su ancla de superávit fiscal lo sigue manteniendo”, explicó Leonardo Piazza al analizar las cuentas públicas. Según detalló, agosto cerró con superávit financiero y primario.
La suba de las retenciones respalda la caída del consumo
Luego, manifestó que una de las claves del resultado fiscal está en la composición de los ingresos: “Ahí vemos que los derechos de exportación tienen un crecimiento del 77%. Y en contraposición tenés una retracción del IVA, que eso te lo explica el menor consumo, o sea que la economía realmente está consumiendo menos”.
Piazza también vinculó la menor recaudación aduanera con el retroceso de las importaciones y advirtió sobre su impacto en la actividad industrial. “Tenés derechos de importación bajos, quiere decir que vos tenés baja importación y eso es un mal para la economía, porque el 85% de las importaciones son bienes de ensamble que sirven para la industria nacional”, afirmó.
En ese sentido, resumió su lectura sobre la composición del resultado: “Entonces, este superávit que yo conté como buena noticia está apalancado muchísimo por los derechos de exportación por el agro, muchísimo”.
Cuáles son los factores que giran en torno al resultado fiscal
El análisis de LP Consulting identifica tres factores de atención alrededor del resultado fiscal: el peso de los intereses, la presencia de ingresos extraordinarios y la composición del ajuste. En particular, el entrevistado mencionó también la venta de activos públicos. “Si vos decís, che, vos vas a apalancar un superávit fiscal con ingresos extras del agro que son extraordinarios, ¿es retracción del consumo de los jubilados y con venta de activos? Esa es la duda que genera de acá para adelante”, expresó.
Uno de los principales conceptos planteados fue la necesidad de una mayor remonetización de pesos. Según explicó, el fuerte superávit comercial convive con una baja circulación de pesos y una elevada dolarización de las carteras: “Fundamentalmente después del resultado de las elecciones, le falta remonetización de peso, acá sobran dólares y faltan pesos”.