El conflicto por el cierre de Fate suma un nuevo capítulo decisivo: este viernes vence el plazo fijado por la Justicia para que la empresa pague los salarios adeudados a sus trabajadores, mientras la compañía ya anticipó que apelará la medida.
La disputa enfrenta al Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) con la empresa, que cerró sus puertas el 18 de febrero y sostiene que, tras esa decisión, no está obligada a cumplir el acuerdo firmado en mayo de 2025.
El eje del conflicto es un fallo reciente de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (Sala II), que ordenó a Fate abonar los sueldos pendientes y continuar pagando haberes quincenales hasta julio de 2026. La resolución se basa en el acuerdo firmado el año pasado, que incluía beneficios impositivos para la empresa a cambio de mantener los puestos de trabajo.
Desde el gremio, liderado por Alejandro Crespo, sostienen que la empresa incumplió ese compromiso al cerrar la planta. Según el sindicato, la sentencia judicial es clara y obliga al pago inmediato de los salarios a todos los trabajadores incluidos en la nómina vigente al momento del acuerdo.
En cambio, desde Fate argumentan que cerca de 600 empleados ya alcanzaron acuerdos individuales, aunque aún quedan alrededor de 300 trabajadores en conflicto. La empresa sostiene una postura firme: sin actividad laboral, no corresponde el pago de salarios.
Además, la compañía señala que atraviesa una situación económica crítica, tras varios años de pérdidas y procesos preventivos de crisis, lo que, según su visión, justifica su decisión de cerrar.
Tensión política y disputa en la provincia de Buenos Aires
El conflicto no solo se desarrolla en el ámbito judicial, sino que también escaló al terreno político. La provincia de Buenos Aires se convirtió en el principal escenario de negociación tras la intervención de su Ministerio de Trabajo, que extendió la conciliación obligatoria hasta el 20 de abril.
En este contexto, emergen tensiones dentro del oficialismo bonaerense. Diferencias entre el gobernador Axel Kicillof y sectores vinculados a La Cámpora complican la búsqueda de una salida al conflicto.
Mientras tanto, el sindicato impulsa una iniciativa en la Legislatura provincial para que el Estado tome control transitorio de la empresa. El proyecto propone que el Ejecutivo asuma la dirección de Fate durante un año, bajo el argumento de que la producción de neumáticos es estratégica para el país.
Desde el gremio advierten que la falta de producción local podría afectar el transporte, especialmente si se interrumpen las importaciones. La iniciativa ya sumó apoyos de distintos sectores sindicales y políticos.
Movilización y escenario abierto
En medio de la falta de acuerdo, el SUTNA prepara una movilización en Plaza de Mayo junto a otros gremios para visibilizar el reclamo y presionar por una solución.
El foco está puesto en los trabajadores que continúan sin cobrar sus salarios desde el cierre de la planta. La medida de fuerza busca reforzar el reclamo ante la falta de avances concretos.
El desenlace dependerá, en gran medida, de la respuesta de la empresa al fallo judicial y de la evolución de la apelación que planea presentar. Al mismo tiempo, el rol de la política será clave para destrabar un conflicto que combina intereses laborales, empresariales y estratégicos.
Con el plazo judicial a punto de vencer, el caso Fate se consolida como uno de los conflictos laborales más relevantes del año, con impacto directo en la industria, el empleo y el escenario político bonaerense.