El economista, Fausto Spotorno, analizó el impacto económico de los paros, la apertura de importaciones, la transición productiva y la dinámica del dólar y la inflación en Argentina.
Fausto Spotorno detalló el método para estimar las pérdidas económicas de un paro general. “El cálculo es el siguiente. Vos tenés el PBI diario. Nosotros tenemos PBI mensuales, hay un montón de ediciones, sacás el PBI diario y ahí empiezas a sacar un montón de sectores que no te van a ser alterados por un paro”, planteó.
Cuáles son los sectores que no fueron afectados por el paro
En ese sentido, aclaró que algunos sectores continúan produciendo aunque haya medidas de fuerza: “Por ejemplo, el agro, las plantas siguen creciendo cuando hay un paro, eso no pasa nada”. Luego se evalúan los rubros afectados y la posibilidad de recuperar producción. “Entonces ahí le aplicás el impacto del paro, qué datos tenés, cuánto se dejó de producir, cuánto se perdió. Y después cuánto se puede recuperar”, describió.
Spotorno subrayó que no todos los sectores pueden compensar las pérdidas: “Una industria puede ser que recupere un porcentaje alto del paro, pone con costo, pero ese costo solo lo tenés que sacar. Y otros que no, el señor que tiene un restaurante en el microcentro y no vendió la milanesa, ya está, la vendió”. Con esos elementos, explicó, se obtiene la cifra final: “Y una vez que hiciste todos esos cálculos, ahí tenés el cálculo final de cuánto se perdió en un día por un paro”.
Las repercusiones de las políticas económicas
Respecto del caso del sector del neumático, consideró que los problemas actuales derivan de políticas de protección. “Me parece que tenemos que entender que cuando uno protege una economía, no está protegiendo realmente, está generando incentivos equivocados que a la larga terminan estos problemas, y por ahí está más grande del que tenías antes”, sostuvo.
Sobre la apertura de importaciones, el economista comentó que en algunos sectores es inevitable: “Pero es que más no nos queda otra, porque en neumáticos, Argentina produce la mitad de los neumáticos que se necesitan”. Además, remarcó que el problema no es empresarial sino de incentivos: “Acá no es un problema del empresario en sí, es un problema de los estímulos de las políticas”.
Asimismo, planteó que la economía argentina atraviesa un proceso de reestructuración. “Argentina está en un proceso de reestructuración de la economía”, detalló. Y comparó ese proceso con el de una empresa: “Cualquiera que trabajó en una empresa sabe que una reestructuración empieza por achicarse, para generar los recursos necesarios para después dedicarse a un nuevo negocio”.