En diálogo con Canal E, Héctor Torres, exdirector del Fondo Monetario Internacional, evaluó el pago de deuda de la Argentina, las metas con el FMI y los desafíos que impone el contexto internacional durante 2026.
Para Torres, el año estará marcado por la necesidad de financiamiento: “Es un año con bastantes vencimientos”, explicó, y estimó que el total de compromisos ronda los USD 16.000 millones.
En ese marco, destacó el reciente repo obtenido por el Gobierno: “No me sorprende lo del repo, lo que probablemente sea una grata sorpresa es que la tasa de interés fue bastante baja”. Según el exfuncionario del FMI, este tipo de operaciones permiten ganar tiempo mientras se ordenan las variables macroeconómicas.
Torres se mostró moderadamente optimista y señaló dos decisiones clave del Gobierno: “El peso no se va a seguir apreciando” y “el Banco Central ha empezado a comprar dólares para acumular reservas”. A su entender, ambas medidas acercan a la Argentina al objetivo central: “Poder tomar dinero en el mercado de capitales a tasas bastante más bajas que las actuales”.
Reservas, FMI y dólares genuinos
Consultado sobre las metas con el Fondo Monetario Internacional, Torres fue realista: “Las metas no sé si se van a cumplir, estamos un poco lejos”, admitió. Sin embargo, subrayó que el cambio de rumbo es relevante: “El camino es diferente ahora”, y consideró que eso será valorado positivamente por el organismo. Incluso anticipó que, si fuera necesario, “si hace falta un waiver lo vamos a tener”.
Respecto a la generación de divisas, explicó que los llamados dólares genuinos pueden llegar por dos vías: “O bien un saldo positivo en la cuenta corriente, o por la cuenta capital, por la entrada de inversión”. Si bien aclaró que endeudarse no es ilegítimo, recordó que “tomar préstamos es alquilarlos, hay que devolverlos”.
China, comercio y un contexto internacional delicado
Torres advirtió sobre los riesgos del escenario global, especialmente por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. “China tiene una sobrecapacidad de producción fenomenal”, señaló, y alertó que esa mercadería puede terminar en otros mercados a precios de descuento, generando presiones sobre la industria local.
En ese contexto, defendió la decisión de no romper relaciones con China: “Me parece muy bien que no rompamos relaciones comerciales con China”, aunque remarcó que la política comercial debe aplicarse con cuidado, sobre todo con un tipo de cambio aún apreciado.
Finalmente, valoró el desbloqueo del acuerdo Unión Europea–Mercosur, aunque con cautela: “Es una noticia importante que se haya desbloqueado eso”, pero advirtió sobre las cuotas y salvaguardias agrícolas. “Me preocupa que esos volúmenes teóricamente garantizados se frenen con salvaguardias”, afirmó, y pidió que Europa cumpla los compromisos “de buena fe”.