Para el periodista Henrik Rehbinder, el conflicto entre Israel, Irán y Hezbollah dejó en evidencia que Washington y Tel Aviv ya no persiguen los mismos objetivos. Mientras Israel considera la guerra como una cuestión de supervivencia, Trump busca una salida rápida que le permita concentrarse en la economía y en su agenda doméstica.
"Para Israel, este es un tema existencial, el defenderse de Líbano, el defenderse de Irán y de sus vecinos. Para Trump, no es así", sostuvo Rehbinder. Según explicó, el mandatario estadounidense creyó inicialmente que el enfrentamiento podía convertirse en una victoria política sencilla, pero la realidad terminó siendo muy distinta.
El periodista señaló que actualmente "Trump hoy está tratando de salir de esto, de despegarse lo máximo posible y de hacer acuerdos con Irán", mientras Teherán amplía el alcance de las negociaciones incorporando a Hezbollah y exigiendo el cese de las operaciones israelíes en Líbano.
La guerra golpea la imagen de Trump y de Israel
Rehbinder remarcó que el conflicto también tuvo consecuencias en la opinión pública estadounidense. Según explicó, el respaldo a Israel cayó de manera significativa y comienza a reflejarse incluso dentro del Congreso. "Hoy la mayoría está en contra de Israel", afirmó el analista, al tiempo que destacó que por primera vez se discuten iniciativas para que el Estado israelí pague por el armamento recibido de Estados Unidos en lugar de obtenerlo como ayuda militar.
Respecto de Netanyahu, consideró que atraviesa un período de fuerte desgaste político y judicial. "Él es una persona bastante dañada en imagen, pero en la medida que Israel sea atacado y él salga como el defensor, él se va a mantener fuerte", explicó.
Asimismo, señaló que la comunidad judía estadounidense muestra niveles de división inéditos respecto del apoyo al gobierno israelí, un fenómeno que también impacta en la relación bilateral.
Las celebraciones por los 250 años de Estados Unidos y el protagonismo de Trump
A un mes de los festejos por los 250 años de la independencia estadounidense, Rehbinder sostuvo que varios artistas rechazaron participar de los eventos oficiales al considerar que dejaron de ser celebraciones nacionales para convertirse en actos de promoción personal del presidente. "Se está viendo que es más Donald Trump y es menos Estados Unidos", aseguró.
Según relató, tras la baja de varios números musicales, Trump decidió asumir un rol central en la celebración con un extenso discurso. Además, mencionó la organización de un evento de lucha libre en la Casa Blanca, una iniciativa que vinculó con la búsqueda de conexión con su base electoral más fiel.
Finalmente, Rehbinder advirtió sobre el clima político que atraviesa el país: "Acá por primera vez se discute si van a haber elecciones o no, cosa que es absurda, pero es el clima que tú mencionas".