El presidente de CARBAP, Ignacio Kovarsky, habló con Canal E y cuestionó la decisión oficial de modificar el esquema de vacunación contra la fiebre aftosa en Argentina y planteó fuertes dudas sobre su implementación.
Ignacio Kovarsky mencionó que desde el sector el eje del reclamo es claro. “No se cambia o no se rompe un sistema que hasta ahora nos permitió avanzar sobre mercados internacionales, siendo libres de aftosa con vacunación”, sostuvo.
No hay precisión en cuanto al funcionamiento del nuevo sistema
Asimismo, explicó que la medida impulsada por el Gobierno genera incertidumbre sobre su efectividad: “Lo que estamos planteando es las dudas que nos genera este nuevo sistema”. En ese sentido, remarcó que el objetivo no es oponerse, sino advertir sobre posibles riesgos: “Esto no es oponerse, esto es plantear las dudas”.
Además, Kovarsky subrayó la importancia de sostener el estatus sanitario logrado tras años de inversión y esfuerzo. “Un estatus que nos costó muchísimo tenerlo, muchísimo dinero y muchísimo esfuerzo”, planteó.
A su vez, utilizó una metáfora para explicar su posición frente a la desregulación: “Esto es como si un motociclista pasa un semáforo en rojo, vamos a sacar los semáforos”. Y agregó que, “lo que hay que hacer es seguir esos motociclistas y multarlos”, en referencia a corregir irregularidades puntuales sin modificar todo el sistema.
Desigualdad entre los productores
El entrevistado alertó sobre posibles desigualdades entre productores. “A las fundaciones les van a quedar los productores más chicos”, expresó, lo que podría encarecer el sistema y generar menor cobertura.
También puso el foco en las consecuencias económicas de una eventual falla sanitaria.“Si esto sucediera con aftosa, perderíamos mercados y demás”, señaló, en relación al impacto en las exportaciones de carne. En esa línea, insistió en la necesidad de mantener un esquema robusto: “Esto tiene que ser un sistema tan robusto como fue hasta ahora para que no tengamos problemas”.