Perfil
CANAL E
Proyecciones

Inteligenica artificial y agua: cómo la tecnología puede redefinir la gestión hídrica y evitar una crisis

Gonzalo Meschegeiser, referente de la Cámara Argentina del Agua, explicó cómo la inteligencia artificial podría transformar la gestión del recurso hídrico.

Agua
Agua | Telam

La relación entre el agua y la inteligencia artificial (IA) abre un debate cada vez más urgente en el contexto global. En una entrevista con Canal E, el especialista Gonzalo Mescheigeser abordó cómo esta tecnología puede convertirse tanto en aliada como en un desafío para la sostenibilidad hídrica.

Meschegeiser explicó que actualmente la inteligencia artificial tiene un enorme potencial para mejorar la distribución del agua. El principal desafío de las operadoras es garantizar el suministro en el momento justo, evitando excesos de presión que generan pérdidas. En ese sentido, la tecnología puede ofrecer respuestas precisas basadas en datos de consumo.

Sensores, datos y eficiencia: el primer paso hacia la inteligencia hídrica

Para que la IA funcione, es necesario un paso previo: la incorporación de sensores en redes y hogares. Estos dispositivos recopilan información clave sobre el uso del agua, permitiendo anticipar la demanda.

El conductor lo ejemplificó de forma cotidiana al señalar: “los inodoros cuando yo era chico tenían un único botón, hoy tienen una doble descarga”, destacando cómo decisiones simples ya apuntan a un uso más eficiente del recurso.

A partir de estos datos, la IA puede predecir comportamientos: cuándo se necesita más agua, en qué zonas y en qué horarios. Esto permitiría reducir el desperdicio y optimizar la presión en la red, evitando problemas estructurales y costos innecesarios.

Un sistema con fallas estructurales y oportunidades de mejora

Meschegeiser detalló que entre el 40% y el 50% del agua bombeada se pierde por fugas, muchas veces provocadas por la presión excesiva. Frente a esto, invertir en sensores no solo mejoraría el servicio, sino que también reduciría costos operativos.

Además, la incorporación de tecnologías como la domótica permitiría que los propios hogares gestionen el consumo de manera inteligente, integrando agua, electricidad e internet en un mismo sistema.

En definitiva, la inteligencia artificial no solo aparece como una herramienta tecnológica, sino como una pieza clave para enfrentar uno de los desafíos más críticos del futuro: garantizar el acceso eficiente y sostenible al agua.