Tras el regreso de la actividad luego de varios días sin operaciones, los mercados locales muestran señales de calma en el segmento cambiario, pero con fuertes interrogantes en el resto de los activos. Gustavo Quintana explicó a Canal E que “el mercado se desarrolla con tranquilidad en niveles más o menos normales”, con un dólar oficial que se mantiene por debajo de los $1.400 y sin grandes tensiones.
El bajo volumen es uno de los factores clave de este arranque de semana. Según detalló, “venimos de cuatro días de feriados”, lo que impactó en la operatoria y en el ingreso de divisas, especialmente por la escasa llegada de camiones a puerto. Aun así, el mercado se adapta al contexto internacional, donde sí hubo actividad en los últimos días.
Ingresos de divisas y expectativas para el dólar
De cara a abril, Quintana se mostró moderadamente optimista respecto al flujo de dólares. En ese sentido, afirmó que “no creo que pueda subir significativamente” el tipo de cambio, impulsado por la liquidación del agro y otros sectores.
El especialista destacó que “el flujo de ingresos va a ser razonablemente optimista”, gracias al aporte de la cosecha, las exportaciones de energía, minería y servicios. Este escenario podría contribuir a sostener cierta estabilidad cambiaria en el corto plazo.
Sin embargo, advirtió que el contexto global sigue siendo determinante. “El mercado se está adaptando a las condiciones externas”, señaló, en referencia a la volatilidad que proviene del frente internacional.
Inversiones: volatilidad, paciencia y estrategia
En cuanto a las oportunidades de inversión, Quintana fue cauto y remarcó la dificultad de anticipar movimientos en un contexto cambiante. “Es un mercado con una alta dosis de volatilidad”, afirmó, lo que obliga a los inversores a actuar con prudencia.
Como estrategia general, recomendó volver a principios clásicos: “comprar cuando baja, vender cuando sube”, aunque advirtió que seguir el día a día puede ser contraproducente. “Si uno se obsesiona con el día a día, se va a volver loco”, enfatizó.
También sugirió alternativas más conservadoras para perfiles menos arriesgados, como fondos comunes de inversión, mientras que relativizó el atractivo de instrumentos atados a la inflación ante una posible desaceleración en los próximos meses.
Respecto a las commodities, explicó que activos como el oro o el cobre presentan alta volatilidad en el corto plazo, aunque mantienen valor estratégico a largo plazo. En ese sentido, insistió en que “estos mercados van a transitar por períodos de alta volatilidad”, especialmente mientras persistan los conflictos internacionales.
Finalmente, sobre las medidas económicas recientes, como la liberación de encajes para fomentar el crédito, consideró que aún es temprano para evaluar su impacto, aunque la intención oficial es dinamizar el consumo.
En un escenario atravesado por la incertidumbre global, Quintana concluyó que la clave será la paciencia: “hay que atenerse a las condiciones internacionales muy cambiantes y tener paciencia”.