José Luis Amatturo, secretario general de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica, afirmó en diálogo con Canal E que la eliminación del antidumping al aluminio marca un rumbo hacia una mayor competencia en la industria argentina.
La resolución publicada en el Boletín Oficial, que deja sin efecto el arancel antidumping del 28% para la hoja de aluminio proveniente de China, abrió un fuerte debate en el sector metalúrgico. Para Amatturo, el eje debe estar en la competitividad.
“No quiero pensar que es una represalia del gobierno”, aclaró al referirse al conflicto paralelo por el cierre de FATE, pero remarcó que contar con insumos más baratos puede ser positivo. “Materiales o materia prima que podamos tener a mejor precio siempre es saludable”, sostuvo.
Según explicó, la medida impacta solo en un segmento reducido de la producción de Aluar. “No es para toda la producción que hace Aluar, es solamente para un sector que no representa tampoco tan tamaño e importancia”, precisó.
Competencia global y estrategia industrial
Amatturo defendió la apertura como parte de un proceso más amplio. “Argentina está cambiando, está cambiando muy fuertemente”, afirmó, al señalar que el país debe adaptarse a un escenario internacional cada vez más competitivo. Y advirtió: “Volver atrás a una Argentina cerrada en un momento de gran innovación en el mundo, sería realmente muy complicado”.
No obstante, reconoció que la industria es heterogénea. “Habrá industrias que sí se pueden adaptar y son altamente competitivas, pero hay otras tantas que tienen que reconvertirse”, indicó. En ese marco, planteó la necesidad de una estrategia de mediano plazo que trascienda los gobiernos.
El dirigente también contextualizó la competencia con China. “Hoy competir con China es casi imposible por el volumen de producción que tiene”, expresó, aunque destacó que Argentina posee ventajas en sectores específicos donde puede crecer si articula políticas adecuadas.
Mercado interno, exportaciones y reforma estructural
Sobre la situación del aluminio, explicó que el mercado interno está deprimido, mientras que la construcción no muestra grandes volúmenes de venta. Sin embargo, valoró el perfil exportador de Aluar y la importancia de vender al exterior. “Argentina tiene que apoyar fuertemente a aquellas industrias que exporten”, enfatizó, al recordar que cada exportación genera divisas y valor agregado.
Amatturo también apuntó al peso impositivo: “Argentina durante décadas cubrió de impuestos a toda la cadena de valor”, lo que elevó costos tanto para el mercado interno como para el externo. Por eso, insistió en que las transformaciones industriales requieren continuidad y acuerdos de largo plazo.
En cuanto al desempeño metalúrgico, señaló que el último año mostró un crecimiento leve. “La industria metalúrgica, en general, en el último año tuvo un ligero crecimiento, el 2%, básicamente”, aunque con fuertes diferencias entre rubros. Sectores vinculados a energía, minería y agroindustria muestran mayor dinamismo, mientras otros siguen rezagados.
Finalmente, subrayó que la competitividad no depende solo de puertas adentro. Además de mejorar procesos y costos, reclamó trabajar sobre impuestos, tasas y costo laboral para consolidar una industria más sólida y exportadora.