El arte contemporáneo atraviesa un momento de expansión global y se posiciona como una alternativa sólida de inversión frente a la inestabilidad de los mercados tradicionales. Así lo aseguró Juan Antonio Lázara, tras un reciente viaje por Europa, donde analizó de primera mano el funcionamiento del mercado artístico.
“El arte contemporáneo ofrece una amalgama de obras y personajes muy distintos de lo que estamos acostumbrados en el arte tradicional”, explicó el especialista, al describir un escenario donde conviven artistas plásticos, joyeros y performers. Según detalló, los museos europeos marcan tendencias claras y consolidan este crecimiento. “Es un mercado en crecimiento y con tendencias muy marcadas en los museos europeos”, afirmó.
Lázara destacó experiencias como las performances vistas en Barcelona e Italia, donde el arte se vincula con problemáticas sociales. “Hay artistas que utilizan la performance para poner de relieve la discriminación y el racismo”, señaló, remarcando el fuerte contenido conceptual del arte actual.
Inversión, coleccionismo y oportunidades en Argentina
En el plano local, el docente remarcó que, pese a un contexto complejo, el mercado argentino sigue activo. “Acá tenemos coleccionistas que han hecho una gran inversión”, sostuvo, y recordó operaciones emblemáticas como la de Eduardo Costantini.
También subrayó la existencia de un mercado secundario accesible: “Hay gente que no puede comprar una obra de 13 millones de dólares, pero sí un grabado de mil dólares”.
Ferias como arteBA y otras muestras regionales sostienen el movimiento económico del sector. “En general se mueve bastante dinero”, afirmó, y agregó que el nivel de costos local, hoy similar al europeo, abre nuevas oportunidades. “Argentina está más o menos a nivel costos como Europa y eso genera muchas posibilidades”, explicó.
El crecimiento también se refleja en los datos globales. “En 2025, la gente con patrimonio mayor a un millón de dólares invirtió un 20% más en arte que en 2024”, indicó Lázara, citando un informe de Art Basel. A futuro, la proyección es aún más contundente: “En 2026, el 93% de las personas con dinero va a invertir en arte al menos un 30% de su patrimonio”.
Arte como refugio y apoyo al talento emergente
Frente a la volatilidad financiera, el arte aparece como resguardo de valor. “Mucha gente se dio cuenta de que apostar por artistas emergentes puede ser una gran inversión a futuro”, sostuvo Lázara, y destacó que “las mujeres con dinero son las que más se animan a apostar por artistas emergentes”.
Desde el ámbito institucional, remarcó el rol del Fondo Nacional de las Artes. “Estamos dando créditos a artistas emergentes y a galerías para que puedan desarrollar su trabajo”, explicó. Y concluyó con optimismo: “Es un futuro promisorio para el arte contemporáneo en la Argentina”.