La tensión en Medio Oriente continúa escalando sin señales claras de distensión. En este contexto, el analista político, Juan Venturino sostuvo que Irán mantiene una postura firme frente a los intentos de negociación impulsados por Estados Unidos. “Nosotros no estamos dispuestos a negociar con alguien que nos ha engañado en dos oportunidades”, remarcó, al explicar la desconfianza estructural del régimen iraní hacia Washington.
El especialista señaló que, desde la perspectiva iraní, Estados Unidos actúa de manera unilateral y luego busca justificar sus acciones. “Estados Unidos primero acciona y después busca los medios y las justificaciones”, afirmó, recordando antecedentes como ataques cibernéticos y operaciones encubiertas contra infraestructura nuclear iraní.
Impacto geopolítico y presión sobre el petróleo
Uno de los puntos más críticos del conflicto es el Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 25% del petróleo mundial. Venturino explicó que cualquier interrupción en esta vía genera un efecto inmediato en la economía global. “Cualquier interrupción en la cadena de suministro de un commodity tan utilizado es trasladado a los precios”, advirtió.
Además, destacó que no solo Irán se ve afectado, sino también grandes potencias como China, altamente dependientes de ese flujo energético. En paralelo, subrayó el rol estratégico de Estados Unidos en el control de recursos energéticos, particularmente tras su influencia en Venezuela.
Escenario militar y posible escalada
En el plano militar, Venturino descartó una resolución rápida del conflicto y planteó que Irán podría estar obteniendo ventajas tácticas. “Irán está logrando poner en jaque cuestiones que parecían invulnerables”, indicó, en referencia a la efectividad de drones de bajo costo frente a sistemas defensivos sofisticados.
También relativizó la idea de una superioridad militar automática de Estados Unidos: “No es tan simple”, sostuvo, al explicar que una escalada mayor implicaría costos y riesgos globales significativos.
El analista sugirió que un eventual pedido de tregua por parte de Estados Unidos podría responder a una necesidad estratégica más que a una voluntad de paz. “Si pide una tregua, es porque necesita rearmarse o está pensando en otro plan”, afirmó.
Por último, advirtió que el conflicto podría ampliarse con la participación indirecta de otras potencias como Rusia y China, lo que complejiza aún más el tablero internacional. Mientras tanto, Irán mantiene su postura intransigente y no muestra señales de ceder en el corto plazo.