El docente e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, Dante Romano, analizó para Canal E los factores globales y regionales que explican esta desconexión de precios ante la fuerte suba de la soja en el mercado internacional.
Dante Romano sostuvo que, “realmente hemos tenido una suba importante en Chicago, esta suba no se trasladó a Argentina” y explicó que existen “tres grandes factores” que explican el fenómeno.
El impacto internacional en el mercado de la soja
El primero es estrictamente internacional. Según detalló, el impulso en los precios se vincula a negociaciones entre Estados Unidos y China: “Trump y Xi Jinping están negociando extender la tregua comercial que habían acordado hasta abril y, en ese marco, uno de los pedidos de Estados Unidos es que China compre 8 millones de toneladas extra de soja norteamericana”. Ese volumen, explicó, “es prácticamente toda la soja que le queda a Estados Unidos en reservas”, lo que impulsa al alza las cotizaciones en Chicago.
Sin embargo, Romano advirtió que se trata de un factor específico de Estados Unidos. “Cuando vos trasladás eso hacia Sudamérica, las 8 millones de toneladas que debería comprar China en ese momento, en realidad deberían ser de Brasil”, señaló. En ese sentido, resumió: “Las 8 que van a faltar en Estados Unidos en realidad van a sobrar en Sudamérica y por eso es que los precios locales no traccionan”.
Pico de oferta en la cosecha de soja
El segundo factor es la oferta regional. En este contexto, explicó que, “Brasil ya está casi con un 40% de avance en su cosecha” y que Argentina comenzará a sumar producción en breve. Esto genera presión bajista: “Estamos ante un pico de oferta y esto habitualmente pasa”. Además, remarcó que, “la soja disponible no para de bajar” y que un tipo de cambio estable o en baja también incide sobre la cotización en pesos.
A esto se suma la transición entre campañas. “Estamos cerrando el ciclo 24-25 y estamos a punto de comenzar a trillar la 25-26”, explicó el entrevistado, lo que genera incertidumbre comercial y menor dinamismo en ventas.
En el plano productivo, el clima también juega un rol clave. Sobre la misma línea, describió que, “tuvimos un enero muy seco”, aunque un buen diciembre permitió sostener los cultivos. No obstante, en las últimas semanas “empezamos a sentir la presión del calor y la falta de precipitaciones y esto lo que terminó generando es un deterioro en la calidad de los cultivos”.