Con el fin de analizar que la evolución de la imagen del presidente Javier Milei y las perspectivas hacia las elecciones 2027 comienzan a perfilarse en un escenario político atravesado por cambios en la percepción social, este medio se comunicó con el consultor político, Aníbal Uríos.
Aníbal Uríos explicó que el contexto actual exige un seguimiento constante: “Es necesario hacer encuestas mensuales a nivel nacional por la dinámica que nos ha hecho hoy la ciudadanía argentina de ver las cosas de otra manera. Hay un cambio sustancial muy importante en la percepción de la realidad y en la búsqueda de lo que quieren”.
Brecha de opiniones entre la sociedad
Según analizó, este cambio implica que las opiniones son “muy variables y muy fluctuantes de acuerdo a diferentes condiciones, condimentos o variables que van apareciendo en la cotidianeidad”.
Uno de los puntos centrales es que la sociedad ya definió una definición estratégica. “Hay algo que está totalmente cerrado y definido, que es yo quiero una Argentina distinta y este quiero que sea el rumbo”, sostuvo Uríos. Sin embargo, aclaró que dentro de ese camino existen matices: “En algunas cosas me parecen bien, otras no tanto y otras no tanto”.
En ese sentido, remarcó que el descontento puntual no implica un cambio de orientación política: “No quiere decir que si mis frustraciones, que mis expectativas no se están cumpliendo, no significa que me vaya a abrazar a algo que esté por fuera de este rumbo”.
La expectativa de la sociedad con respecto al futuro económico
El eje económico aparece como el principal condicionante de cara al futuro electoral. Tras un primer año marcado por el ajuste, la sociedad ahora espera una etapa de crecimiento. “La demanda para este año estaba centrada en el desarrollo, es el año del despegue, el del 2026, el de las inversiones”, explicó el entrevistado.
Sin embargo, advirtió una brecha entre expectativas y realidad: “Para la sociedad argentina eso todavía falta y lo ve como más a mediano plazo”. En lo inmediato, la demanda es más concreta: “Mientras tanto necesito un mínimo, necesito una contención, acomodar salarios, generar un poco esa, que uno dirige ese manguito en el bolsillo”.