La reciente mejora en la calificación de la deuda argentina por parte de Fitch volvió a poner el foco sobre la relación del país con los mercados internacionales y el Fondo Monetario Internacional. Según explicó el economista, Lionel Fernández, la agencia pasó la nota de Argentina de “CCC+” a “BB-”, una señal que refleja una menor percepción de riesgo en el corto plazo.
“Recalifica que en el corto plazo hay menos riesgo de default”, sostuvo el economista, al tiempo que explicó que las calificadoras internacionales miden la capacidad de pago de los países y empresas. Fernández aclaró que, pese a la mejora, Argentina todavía continúa lejos de recuperar plenamente la confianza de los grandes fondos internacionales. “Los fondos grandes no invierten en BB menos tampoco”, afirmó.
Además, remarcó que el cepo cambiario sigue siendo uno de los principales obstáculos para mejorar la percepción financiera del país. “Con el cepo cambiario nunca vas a ir a un nuevo país”, lanzó.
FMI, bonos y el desafío de la actividad económica
Durante la entrevista, Fernández también se refirió al nuevo desembolso del FMI tras la aprobación de la segunda revisión del acuerdo. Según indicó, el organismo internacional difícilmente rechazara la continuidad del programa argentino.
“Argentina es el mayor deudor del Fondo Monetario Internacional”, recordó. Y agregó: “El dinero va a llegar y ese dinero es para pagar la armadura del Fondo”.
El economista destacó además la emisión de un bono corporativo del Banco Nación, algo que —según explicó— no ocurría desde hacía tres décadas. “Hace 30 años que no metía un bono corporativo el Banco Nación”, señaló.
Para Fernández, estas herramientas financieras buscan impulsar el crédito hacia las pequeñas y medianas empresas en un contexto de fuerte caída de la actividad. “La actividad está tan planchada”, resumió.
Crisis en las pymes y preocupación por el empleo
Uno de los puntos más críticos de la entrevista estuvo centrado en el deterioro del comercio y la industria. Fernández advirtió que la recuperación económica todavía no se refleja en la vida cotidiana de las empresas. “El comercio y la industria están sufriendo mucho. Está echando gente, están cerrando locales”, afirmó.
En esa línea, subrayó el rol central de las pymes en la generación de empleo en Argentina y alertó sobre el impacto del aumento del desempleo. “Las pymes son la gran clave del empleo”, explicó.
También sostuvo que el crecimiento económico actual es desigual y beneficia principalmente a sectores vinculados a la energía y la minería. “No son homogéneos los crecimientos”, indicó, al mencionar el desarrollo energético en provincias como Neuquén y Río Negro.
Finalmente, Fernández remarcó que el gran desafío del Gobierno será lograr que los indicadores macroeconómicos positivos se traduzcan en mejoras concretas para el consumo, el empleo y la actividad cotidiana.