Las exportaciones agroindustriales argentinas comenzaron el año con cifras positivas, tanto en volumen como en ingresos. Según detalló Luis Machado, los datos del primer bimestre marcan una tendencia de crecimiento sostenido: “en el primer bimestre se exportaron 18,5 millones de toneladas, lo que representa un 8% más que en el mismo bimestre del año pasado”.
Este desempeño no solo refleja una mejora interanual, sino también un récord en términos históricos. El especialista subrayó: “es el volumen más alto de la década”, lo que posiciona al sector como uno de los principales motores de ingreso de divisas para el país.
En términos monetarios, el crecimiento también es significativo. “en dólares esto significa unos 7.600 millones de dólares, que es el segundo registro más alto de los últimos 10 años”, explicó Machado, destacando la relevancia del complejo agroexportador en la economía nacional.
Más productos y diversificación exportadora
Uno de los puntos más relevantes del informe es la ampliación de la oferta exportable. Machado destacó que el sector suma nuevos productos que antes no formaban parte del comercio exterior argentino: “hay 36 productos que nunca se habían exportado en el sector”.
Entre ellos, mencionó casos como el hilado de algodón, damascos y carne caprina, lo que evidencia una diversificación productiva. Si bien estos productos no representan un gran volumen en el total exportado, cumplen un rol clave en las economías regionales.
En ese sentido, el periodista remarcó la importancia local de estas actividades: “una economía regional quizás no mueve el amperímetro ni siquiera en dólares, pero para la comunidad donde se desarrolla es un punto importante”.
Nuevos mercados y cambio en el mapa comercial
Otro dato relevante es el cambio en los destinos de exportación. Según Machado, el mapa comercial argentino muestra una fuerte orientación hacia Asia y Medio Oriente: “los principales destinos de las exportaciones argentinas están en Vietnam, Bangladesh, Indonesia y Arabia Saudita”.
Este giro refleja una estrategia de inserción internacional enfocada en mercados emergentes con alta demanda de alimentos. En ese ranking, Brasil aparece recién en el quinto lugar, lo que marca un cambio respecto a años anteriores donde lideraba las compras.
Finalmente, Machado advirtió que, debido a la diversidad del complejo agroindustrial, cada producto tiene su propia dinámica de liquidación de divisas: “cada producto tiene sus particularidades, porque estamos hablando de cientos de productos”, lo que complejiza el análisis del ingreso efectivo de dólares.
A pesar de estos matices, el balance general es positivo: más volumen, nuevos productos y mercados en expansión consolidan al agro como un pilar clave de la economía argentina.