El periodista especializado en economía, Mariano Gorodisch, analizó en Canal E el fuerte impacto que tuvo la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial sobre el turismo y el mercado de viajes. Según explicó, la demanda de argentinos que buscan viajar a Nueva York se disparó en las últimas horas, impulsando una fuerte suba en los precios de vuelos, paquetes turísticos y entradas.
Mariano Gorodisch aseguró que la demanda para asistir a la final no tiene precedentes y que los valores continúan escalando a medida que se acerca el partido decisivo. "Lo que está pasando es que es un boom la cantidad de argentinos que quieren ir a ver el Mundial y los paquetes para la final del Mundial no bajan de los 15 mil dólares", planteó. Además, remarcó que la elevada demanda está agotando rápidamente la disponibilidad de servicios vinculados al evento.
Se agotaron los vuelos especiales lanzados por Aerolíneas Argentinas
Asimismo, destacó que incluso los vuelos especiales se agotaron en pocas horas. "Aerolíneas había sacado un vuelo especial; en 12 horas se agotaron todos los cupos en business, en todos", afirmó.
Respecto de las entradas para la final del Mundial, Gorodisch explicó que los valores oficiales de reventa de la FIFA ya alcanzan cifras récord. "Solamente la entrada no baja de 10 mil dólares", resaltó. Y agregó que la demanda continúa siendo extraordinaria: "Se las sacan como si fuera Coca-Cola".
Las entradas para la final del Mundial pueden costar hasta 50.000 dólares
Según detalló, los tickets más exclusivos llegan a cifras muy elevadas. "Entre la más barata, 10 mil dólares, hasta 50 mil dólares. Dame dos de 10, dame dos de 15, dame dos de 20", ejemplificó.
El entrevistado explicó que, ante la falta de lugares en los vuelos comerciales, crecieron las alternativas de vuelos privados. "Todos los vuelos de línea están llenos de vuelos privados", expresó. Además, precisó el costo que implica viajar de esa manera: "No te baja de 15 mil dólares el asiento, solamente para el vuelo".
También señaló que el alojamiento en Nueva York acompaña la suba de precios. "Nueva York es una ciudad cara y, además, el alojamiento es caro", indicó. Luego recordó cómo funciona el mercado hotelero durante eventos de semejante magnitud: "Las tarifas hoteleras en todas partes del mundo son dinámicas, de acuerdo a la oferta y la demanda".