El dato de inflación de la Ciudad de Buenos Aires volvió a encender señales de alerta. Para Maximiliano Ramírez, el 3,1% conocido recientemente fue más que relevante. “Fue un dato bastante significativo”, afirmó, y explicó que, aunque el mercado esperaba un número elevado, el registro confirma que la desaceleración es mucho más lenta de lo previsto.
Al desagregar el índice, Ramírez destacó una fuerte presión desde los servicios. “La dinámica de servicios viene bastante pujante, con un crecimiento de 3,5%, por encima de los bienes que fueron 2,3%”, detalló. Restaurantes, recreación, cultura y alimentos explicaron buena parte del aumento, con subas cercanas al 4%.
Aun así, señaló un dato que considera relativamente positivo: “La inflación núcleo estuvo en 2,2%, bastante estable y por debajo del nivel general”. Sin embargo, aclaró que el panorama sigue siendo complejo si se lo proyecta al índice nacional.
Inflación nacional y tasas que no aflojan
Según las estimaciones de Lambda Consultores, el IPC nacional se ubicaría entre 2,5% y 2,6%. “Es un dato alto, aunque muestre una desaceleración respecto de diciembre”, sostuvo Ramírez, y agregó: “Seguimos mostrando niveles de inflación muy elevados para lo que se esperaba”.
En ese contexto, el analista fue claro respecto del futuro cercano: “Creo que al menos por el primer semestre del año nos vamos a seguir manteniendo por encima del 2%”. Esta dinámica inflacionaria condiciona directamente la política monetaria y explica por qué las tasas continúan en niveles elevados.
“Las tasas van a seguir bastante altas”, afirmó, y anticipó que las tasas pasivas y de caución seguirán por encima del 25%. Con un tipo de cambio estable, Ramírez consideró que “los instrumentos en pesos, como las LECAP, van a seguir siendo los favoritos”, junto con bonos a tasa fija y algunas alternativas ajustadas por CER para el corto plazo.
Dólares, bancos cautelosos y mora récord
Ramírez también analizó el ingreso de dólares por la cuenta financiera. “Las colocaciones en dólares siguen apareciendo, tanto de empresas como de gobiernos subnacionales”, explicó, aunque advirtió que la gran incógnita es su sostenibilidad en el mediano plazo.
Sobre el plan de Inocencia Fiscal, fue prudente. “Todavía faltan normas para ver cómo se va a aplicar y qué van a pedir los bancos”, señaló, remarcando la incertidumbre operativa.
Finalmente, alertó sobre un problema creciente: la mora en créditos a familias. “El nivel de mora está creciendo significativamente”, afirmó, y explicó que muchas familias enfrentan un dilema crítico. “El salario no está llegando a los 15 o 20 días de cobro y hay un trade-off entre comer o pagar la tarjeta”, concluyó.