La escalada del conflicto internacional y las declaraciones de líderes como Donald Trump generaron una fuerte reacción en los mercados globales, marcada por movimientos bruscos y cambios de tendencia. Según el analista Ezequiel Vega, “toda esta semana fue muy volátil”, con caídas iniciales en las bolsas y posteriores rebotes impulsados por expectativas de tregua.
El especialista detalló que los principales índices atravesaron correcciones significativas. “Varios índices entraron en lo que llamaban zona de corrección”, explicó, destacando el retroceso del S&P 500 cercano al 9% desde enero, tras un año previo de fuertes subas. En paralelo, mercados asiáticos como Corea del Sur registraron caídas aún más pronunciadas.
Sin embargo, un cambio en el clima político generó una reacción inmediata. “El mercado reaccionó de manera muy eufórica”, afirmó Vega sobre el repunte tras el anuncio de una tregua temporal, que impulsó subas en bolsas europeas y asiáticas.
Oro, refugio en duda y nuevas estrategias
Uno de los datos más llamativos fue el comportamiento del oro, tradicional activo de refugio en contextos de crisis. “El oro siempre se ha considerado un activo de refugio”, recordó Vega, aunque aclaró que en esta ocasión no respondió como se esperaba.
En ese sentido, sorprendió a los analistas: “tuvo una corrección y cayó más de un 10%”, señaló, rompiendo con la lógica histórica en escenarios de conflicto. Si bien el metal comenzó a recuperarse, aún no alcanza los niveles proyectados.
A pesar de esto, los bancos centrales mantienen su estrategia de acumulación. “Los lingotes de oro hoy por hoy siguen siendo una reserva clave”, sostuvo, mencionando el creciente interés de países como China, India y Polonia en diversificar sus activos.
Las proyecciones, incluso, son optimistas: “se estima un crecimiento del oro hacia los 6.300 dólares por onza”, lo que implicaría una suba superior al 20% en 2026.
Petróleo, inflación y un escenario incierto
En paralelo, el petróleo volvió a posicionarse como uno de los principales factores de presión global. Vega explicó que los precios reaccionan de forma inmediata a las noticias geopolíticas. “El comportamiento es de extrema volatilidad”, subrayó, al analizar las últimas semanas.
El impacto es directo sobre la economía mundial. “Cada vez que sube el precio del petróleo, sube el precio de la nafta y de los alimentos”, advirtió, señalando el efecto inflacionario en cadena que enfrentan los países.
De cara al corto plazo, el analista anticipa un escenario sin definiciones claras. “La volatilidad va a seguir”, aseguró, con posibles subas o bajas abruptas según evolucionen las noticias internacionales.
Finalmente, concluyó que los mercados estarán atados a la dinámica política global. “Vamos a tener ruedas al alza y otras a la baja según las noticias”, resumió, dejando en claro que la incertidumbre seguirá siendo la principal variable.