En diálogo con Canal E, Paula Pia Ariet, economista, evaluó las declaraciones del ministro de Economía sobre una posible inflación mensual del 0% y advirtió que, si bien el proceso de desaceleración continúa, aún persisten riesgos internos y externos que condicionan el escenario.
Ariet fue clara respecto a la meta oficial: “Yo creo que es posible, no lo veo en agosto como él lo planteó”, sostuvo, al tiempo que alertó que generar expectativas demasiado optimistas puede volverse en contra.
En cuanto al corto plazo, anticipó una moderación respecto a enero: “Si vamos a tener una inflación más baja que el mes pasado, eso sí, es una realidad”, y precisó que febrero podría ubicarse “más cerca del 2,5 que del 3”. Sin embargo, advirtió sobre factores estacionales: “Mes de diciembre, mes de marzo son meses que la inflacionalidad te implica un salto”.
Además, remarcó la incidencia del contexto internacional: “Si el precio del petróleo aumenta, aumenta el precio de los combustibles, y si el precio de los combustibles aumenta, la inflación inevitablemente va a subir”.
Macro ordenada, pero micro en deuda
Para la economista, el Gobierno logró avances significativos en la macroeconomía, aunque el desafío ahora es trasladarlos a la economía real. “La macro es como la condición necesaria, pero no necesaria y suficiente”, explicó.
En esa línea, fue contundente: “La macro está funcionando. Ahora tenemos que transformarla a la micro”, y subrayó que la falta de consumo es una de las principales deudas pendientes.
Ariet destacó que el orden fiscal dejó una enseñanza estructural: “No podemos gastar más de lo que recauda. No puedo gastar más de lo que gano”, afirmó, señalando que el superávit fiscal se consolidó como un consenso político transversal.
No obstante, alertó sobre el estancamiento de la actividad: “Los salarios en términos reales están cayendo y necesitamos que eso se revierta rápidamente”. Para la analista, sectores como minería y energía pueden aportar crecimiento, pero no generan suficiente empleo masivo.
Tasas, crédito y riesgo país
Uno de los ejes centrales del análisis fue el rol de las tasas de interés. Ariet explicó la tensión entre estabilidad cambiaria y reactivación económica: “Hoy la tasa juega con el dólar. Si pongo tasas bajas, la gente deja de tener la plata en inversión y se va al dólar”.
Sin embargo, remarcó la necesidad de avanzar hacia un esquema más expansivo: “Una tasa baja te hace aumentar la actividad económica”, y enfatizó que el crédito es clave para la recuperación.
“Necesitamos que baje más la tasa, porque el crédito es un gran motor de la economía, al igual que los salarios”, afirmó.
Respecto al riesgo país, que ronda los 598 puntos, consideró que el techo actual responde más al contexto global que a factores domésticos: “El riesgo país no baja más por un solo motivo, es la política internacional. Es lo que está pasando en el mundo”.
En síntesis, Ariet valoró la estabilidad lograda en variables como el dólar, la desaceleración inflacionaria y el superávit fiscal, pero insistió en que el desafío central es consolidar empleo, crédito y recuperación del consumo para sostener el crecimiento.