La economista Paula Piaret trazó un panorama claro sobre la dinámica actual del dólar en Argentina, marcada por un equilibrio entre oferta y demanda que, según explicó a Canal E, responde a factores tanto internos como coyunturales.
En ese sentido, destacó que “hay una gran oferta de dólares por la liquidación del campo, pero además hay una escasa demanda de dólares porque hemos perdido poder adquisitivo”, lo que genera un escenario de estabilidad cambiaria. Esta combinación, agregó, se ve reforzada por la caída del consumo y la menor necesidad de importaciones.
Dólar estable y menor demanda
Para Piaret, el actual contexto cambiario no es casualidad, sino el resultado de múltiples variables que confluyen. “Hay más oferta de dólares y menos demanda de dólares. Esa combinación hace que el precio del dólar baje”, afirmó, subrayando que el deterioro del salario real limita la capacidad de ahorro en moneda extranjera.
Además, señaló que existe una expectativa de estabilidad en el corto plazo que desincentiva movimientos bruscos en el mercado. Según explicó, el Gobierno busca evitar una suba del tipo de cambio que impacte directamente en la inflación.
En esa línea, advirtió que un salto cambiario podría agravar la situación: “Si llega a aumentar ahora el precio del dólar, sería un efecto en la inflación muy fuerte”, especialmente en un contexto donde ya se registran aumentos en tarifas, combustibles y salarios.
Inflación, riesgo país y actividad
Respecto a la inflación, la economista anticipó un escenario complejo. Indicó que los datos próximos podrían reflejar niveles elevados, lo que impacta directamente en la actividad económica. “Cuando nosotros tenemos un proceso inflacionario, lo que estamos viviendo es caída del consumo”, explicó, describiendo un círculo que afecta producción, empleo y poder adquisitivo.
Sobre el riesgo país, Piaret consideró que, si bien hubo mejoras, aún no son suficientes. Remarcó la necesidad de reducirlo para acceder a financiamiento en mejores condiciones y sostuvo que la Argentina necesita tasas más competitivas para reestructurar su deuda.
Finalmente, introdujo un punto clave: la heterogeneidad de la economía. Mientras algunos sectores muestran dinamismo, otros enfrentan fuertes dificultades. En ese contexto, planteó que una de las claves para reactivar la economía es reducir la presión fiscal, aunque reconoció que esto está condicionado por el nivel de gasto público.