Después de varios años de restricciones cambiarias, las empresas petroleras de capital extranjero que operan en Argentina comenzaron nuevamente a transferir utilidades a sus casas matrices. Se trata de un cambio relevante para el clima de negocios, ya que es la primera vez desde el restablecimiento del cepo en 2019 que las multinacionales pueden repatriar ganancias a través del mercado oficial.
La reapertura fue posible gracias a una flexibilización implementada por el Banco Central mediante la Comunicación "A" 8226, vigente desde abril de 2025. La medida autorizó el acceso al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para el pago de dividendos y utilidades, aunque únicamente para las ganancias generadas en ejercicios iniciados a partir del 1° de enero de 2025.
La medida del Banco Central tuvo una utilización inmediata
Los datos oficiales muestran que el mecanismo ya comenzó a utilizarse. Durante marzo de 2026, las empresas giraron al exterior USD 869 millones en concepto de utilidades y dividendos.
De ese total, USD 603 millones se canalizaron mediante compras directas en el mercado de cambios, mientras que otros USD 265 millones se realizaron a través de operaciones de canje financiadas con cobros de Bopreal.
El sector energético lidera las transferencias al exterior
La industria energética fue la principal protagonista, con transferencias por USD 460 millones, es decir, más de la mitad del total registrado en ese mes. En abril, las remesas globales alcanzaron los USD 365 millones y nuevamente las compañías energéticas encabezaron las operaciones, con envíos por USD 107 millones.
La normativa del Banco Central no liberó el stock acumulado durante los años de restricciones cambiarias. Las utilidades retenidas antes de 2025 continúan sujetas a mecanismos especiales y no pueden acceder libremente al mercado oficial. La autorización sólo alcanza a las ganancias generadas a partir de los ejercicios iniciados este año, una condición que busca evitar una salida masiva de divisas.
A pesar de esta flexibilización, las compañías todavía enfrentan varias limitaciones. Las personas jurídicas continúan sin poder comprar dólares para atesoramiento. Además, las deudas financieras con empresas vinculadas contraídas antes de diciembre de 2023 mantienen restricciones para acceder al MULC y, en muchos casos, deben canalizarse mediante el Bopreal.