La discusión sobre si bajar impuestos alcanza para reactivar la economía vuelve al centro del debate. Para Ariel Maciel, la respuesta es clara: “ni siquiera es para empezar”, al referirse a las medidas actuales del gobierno.
El periodista explicó que, pese a algunos avances como la reforma laboral, las empresas —especialmente las pymes— siguen enfrentando obstáculos estructurales: “no hay ley, no hay nada que mejore las condiciones para que una empresa contrate en este contexto”. En ese sentido, subrayó que el principal reclamo del sector está vinculado a la carga impositiva y los costos laborales.
Maciel también advirtió sobre una dinámica preocupante en el mercado laboral: “el gobierno lo que sostiene es la lógica de bajar la inflación a cualquier costo y contar los empleos de cualquier modo”, incluyendo el crecimiento del empleo informal como indicador positivo.
La presión fiscal y el freno a la contratación
Uno de los puntos más críticos del análisis es el costo de contratar trabajadores en Argentina. Según Maciel, la ecuación es insostenible: “cada dos empleados una empresa está pagando un tercero”, en referencia a la carga impositiva.
Esta situación, explicó, afecta directamente la competitividad frente a productos importados y desalienta nuevas inversiones. “Ir primero pidiéndole más recaudación a empresas que están perdiendo competitividad” es, para el analista, una contradicción en la política económica actual.
Además, alertó sobre un fenómeno creciente: la convivencia desigual entre empresas formales e informales. “Hay condiciones laborales que no se equiparan en ningún punto de vista”, señaló, marcando la brecha entre quienes cumplen regulaciones y quienes operan en esquemas más flexibles o precarizados.
Inversión en pausa y falta de diálogo
El impacto de este escenario ya se refleja en decisiones concretas del sector privado. Maciel reveló que existe un freno en proyectos de inversión: “me hablaban de un stock de proyectos que están en veremos, no se puede llegar adelante porque no hay forma de invertir”.
A esto se suma la falta de señales claras desde el Estado. “La reforma impositiva no está dentro de esa idea”, afirmó, en relación con los planes legislativos del gobierno, lo que genera mayor incertidumbre.
Otro punto crítico es la escasa interacción entre el gobierno y el sector productivo: “cuando pregunté con quiénes estaban hablando, me dijeron que con nadie”. Esta desconexión, según Maciel, profundiza el malestar en un sector clave que genera entre el 75% y el 80% del empleo registrado.
Finalmente, el periodista destacó que, pese a las críticas, los empresarios valoran la estabilidad macroeconómica, aunque con matices: “la estabilidad macroeconómica es muy importante para pensar negocios, y eso no lo quieren negociar”. Sin embargo, advirtió que ese respaldo no es incondicional, sino una señal hacia el futuro.