La economía argentina mostró señales de alerta en febrero, con una caída de la actividad mayor a la esperada por analistas y el propio Gobierno. “Fue bastante peor de lo que estaba esperando la mayoría de los analistas y seguramente el gobierno”, afirmó el economista Ramiro Tosi en Canal E.
El entrevistado detalló que el índice desestacionalizado registró una baja del 2,6% mensual, la más fuerte desde diciembre de 2023. “Es la mayor caída que registra el índice en base mensual desde la gestión de Milei”, explicó. En términos interanuales, también se evidenció un retroceso del 2,1%, consolidando un panorama negativo.
Caída de actividad y consumo en rojo
El deterioro no se limitó a la producción. Según Tosi, el consumo masivo acompañó la tendencia: “Definitivamente, desde el punto de vista de la actividad y del consumo, febrero fue un mal mes para la economía”.
El especialista vinculó este comportamiento con la pérdida del poder adquisitivo. “Los salarios reales no se están recuperando y eso reduce el ingreso disponible de los hogares”, sostuvo. A esto se suma el impacto de tarifas y costos básicos, que restringen aún más la capacidad de gasto.
En contraste, destacó un dato positivo del frente externo: “Tuvimos un récord tanto en exportaciones como en superávit comercial en marzo”, impulsado por el agro y el desarrollo energético, especialmente Vaca Muerta.
FMI, dólar y tasas: los focos de atención
De cara a las próximas semanas, el mercado sigue de cerca la revisión del Fondo Monetario Internacional. “Vamos a conocer cómo se reconfigura la política monetaria y las metas de reservas”, anticipó Tosi.
En paralelo, el Banco Central avanza en la regulación de la emisión monetaria para evitar excesos de liquidez. “Lo que se busca es regular la cantidad de pesos para que no generen desequilibrios”, indicó.
Sobre el dólar, señaló que la oferta actual mantiene cierta estabilidad cambiaria, aunque con leves presiones: “El dólar mayorista se empieza a acercar a los 1.400 pesos, aunque sigue siendo bajo en términos históricos recientes”.
Finalmente, destacó cambios en la política de tasas de interés: “El Banco Central busca evitar la volatilidad extrema y dar más previsibilidad al sistema financiero”. Esta estrategia apunta a facilitar una baja gradual del costo del crédito, en un contexto donde las tasas aún resultan elevadas para familias y empresas.