En diálogo con Canal E, Florencia Markarián, abogada previsional, analizó la reforma previsional que el Gobierno prevé debatir hacia fin de año y alertó sobre el impacto que podría tener en la edad jubilatoria, los aportes y el sistema de reparto.
Según explicó, el proyecto apunta primero a equiparar la edad entre hombres y mujeres. “Hay un proyecto presentado que implicaría el aumento, primero equiparar la edad jubilatoria entre hombres y mujeres, llevar a las mujeres a los 65 años de edad”, detalló.
Pero el punto más polémico es otro: “También se plantea la posibilidad de que el retiro sea a los 70 años, siendo la Argentina entonces el primer país con la edad de retiro más elevada”.
Markarián recordó que la expectativa de vida en el país es de 74 años, por lo que una suba a 70 implicaría un cambio estructural de fuerte impacto social y fiscal.
Edad jubilatoria y sostenibilidad del sistema
La especialista vinculó la reforma con la informalidad laboral y el déficit estructural del sistema previsional. “Hay 1,7% de aportantes activos por cada pasivo, siendo necesarios al menos tres aportantes activos por cada pasivo”, precisó, al describir la fragilidad de la caja de ANSES.
Incluso si se redujera el trabajo no registrado, advirtió que no alcanzaría para equilibrar el sistema solo con aportes. “La caja del ANSES solamente con los trabajadores activos, por más que se solucione la informalidad laboral, no alcanzaría”, sostuvo, al tiempo que recordó que el organismo se financia también con impuestos afectados.
Además de la edad jubilatoria, anticipó cambios en la forma de cálculo del haber y en la duración de las prestaciones: “Va a traer no solamente cambios en la edad jubilatoria, sino también en cómo se va a pagar la prestación”, indicó. Entre los objetivos oficiales, mencionó la intención de generar un ahorro equivalente al 10% del PBI.
PUAM, fin de los 30 años de aportes y componente privado
Uno de los ejes centrales sería eliminar la exigencia de 30 años de aportes. “Hay una idea que es la posibilidad de eliminar la exigencia de los 30 años de aportes, asegurando lo que hoy tenemos como un haber mínimo, sería el valor de la PUAM”, explicó.
Actualmente, la PUAM equivale al 80% de la jubilación mínima. El nuevo esquema partiría de esa base y aumentaría proporcionalmente según los años aportados. “La idea es eliminar la exigencia de los 30 años de aportes, que la base sea el valor de la PUAM, y de ahí en más se va incrementando de acuerdo a los años de aportes que uno tenga”, afirmó.
También está en análisis un esquema mixto con ahorro previsional voluntario. Al respecto, Markarián fue cautelosa y recordó la experiencia de las AFJP: “No podría darse en las mismas comisiones, porque de hecho aquellos que pudieron acceder a una prestación por la AFJP cobraban por mes 15.000 pesos”, advirtió.
Finalmente, subrayó que la reforma es estructural y atraviesa múltiples dimensiones: “Es una reforma que se debe la Argentina”, aunque remarcó que el desafío será garantizar haberes suficientes: que permitan “llegar a fin de mes” sin depender de terceros.