Con el fin de analizar la falta de poder adquisitivo, la presión tributaria y la necesidad de un enfoque productivo para reactivar a las pequeñas y medianas empresas en Argentina, este medio se comunicó con presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab.
Según explicó Ricardo Diab, el deterioro del consumo se viene profundizando desde hace tiempo. “Hace mucho tiempo venimos marcando a través de nuestro relevamiento la caída del consumo”, afirmó, y precisó que, “este último mes, el mes de diciembre, nosotros marcamos un 5.2 negativo con respecto al mismo diciembre del 2024”. En ese contexto, sostuvo que, “la falta del poder adquisitivo, la falta de financiamiento, cuotas razonables y pagables, generan esta situación”.
El apoyo de la industria a la reforma laboral
En relación con la reforma laboral que comenzará a tratarse en el Congreso, remarcó que desde CAME apoyan una actualización normativa, aunque con reparos sobre algunos artículos. “Estamos absolutamente a favor de una modificación, reforma, actualización laboral”, señaló, y recordó que acompañaron el DNU laboral “ocupado y preocupado por la litigiosidad que se genera en el momento de cesar la relación laboral con un personal”.
Uno de los puntos más sensibles es la ultraactividad de los convenios colectivos. Al respecto, Diab explicó que, “hay muchos convenios que arreglar, reformular y reanalizar porque han quedado obsoletos tal vez en el tiempo”, pero advirtió que, “disolver todo lo que existe hoy funcionando, entendemos que sería muy engorroso volver a reconstruir la cantidad de convenios laborales que hay existiendo”.
Además, alertó sobre los riesgos de inseguridad jurídica: “Después todo eso tiene que homologarlo el Estado, con lo cual, no solamente lo que se pongan de acuerdo las partes, sino lo que el Estado considere que está correcto”.
Los puntos polémicos de la modernización
Otro de los cuestionamientos se centra en el artículo que prohíbe los aportes obligatorios a las cámaras empresariales. “Hay un articulado que dice expresamente que se prohíben los aportes obligatorios a las instituciones empresariales. Es como que se está señalando a un sector por encima de otro”, comentó el entrevistado.
En ese sentido, defendió el rol de las entidades empresarias en todo el país: “Es desconocer la innumerable cantidad de acciones que se hacen con los aportes, no solamente en capacitación, asesoramiento y demás, sino en sostenimiento institucional de punta a punta del país”.