El economista, Orlando Ferreres, en comunicación con Canal E, hizo hincapié en que la economía argentina enfrenta un escenario de bajo crecimiento, escasa inversión y desequilibrios externos que condicionan su desarrollo.
Según Orlando Ferreres, las proyecciones de crecimiento para el próximo año son limitadas. “Para este año, o sea, 2026, está previsto 3,5. No es un número muy interesante, pero en el mundo tampoco hay tantos lugares que crezcan. O sea, dentro de todo es pasable”, afirmó. Y aclaró: “Es un crecimiento bajo, pero pasable”.
Por qué el crecimiento de la economía se encuentra limitado
El principal freno, explicó, es la baja inversión. “Esto da 3,5 porque no hay mucha inversión bruta interna fija, que es demasiado baja en relación al producto”, señaló. Actualmente, la inversión ronda “14, 15%” del PBI, un nivel insuficiente para un crecimiento sostenido. “Para poder crecer al 6%, digamos, habría que invertir 26% del producto y eso estamos lejos todavía”, subrayó.
Ferreres también relativizó anuncios recientes de inversiones extranjeras. “Es muy poco el número y pensar que eso tiene que ser anunciado por el Codbene, también me parece un poco exagerado”, sostuvo al referirse a inversiones de apenas 10 millones de dólares. “Obviamente no tiene sentido dar eso como gran noticia de inversión”, agregó.
Las exportaciones se ven afectadas por el atraso cambiario
En cuanto al sector externo, explicó que el tipo de cambio actual no favorece el crecimiento. “Las exportaciones están creciendo un poco, pero no mucho”, dijo, y remarcó: “Para crecer más requerirían un tipo de cambio un poco más alto”. Además, advirtió que el dólar barato incentiva la salida de divisas: “Evitaría los viajes a Brasil, a otros lugares, que la gente está yendo bastante y eso, digamos, no ahorra dólares para el país”.
El entrevistado detalló que, para equilibrar la cuenta corriente, “el tipo de cambio debería estar en $1.815 ahora, en enero de este año, pero está en 1.450, o sea que faltaría una devaluación del 23%”. Sin embargo, advirtió sobre el impacto inflacionario: “Eso trae cierta inflación, con lo cual, habría que calcular también”.
Al analizar el atraso cambiario, recordó que históricamente Argentina convivió con un tipo de cambio bajo. “En el siglo XIX y XX el tipo de cambio promedio real estuvo 41% por debajo del promedio del tipo de cambio real desde largo plazo”, afirmó. Sobre la misma línea, agregó: “La Argentina era rica y la gente venía para trabajar acá, seguro”.